En verano nuestras agendas se ocupan de encuentros con amigos y comidas fuera de casa. Y es que el calorcito invita a salir y mantener una vida social más activa. Esto no quiere decir que debamos dejar de lado nuestros objetivos y correcta alimentación. Presta atención a los siguientes tips para comer fuera de casa.

La vida social y las relaciones son muy importantes para disfrutar de una buena salud, calidad de vida y estado de ánimo. Las risas, las largas conversaciones o los momentos de compartir aficiones son necesarios para mantener nuestra vitalidad y juventud. Debes saber que la risa es una de las mejores medicinas. Por ello, si tienes la oportunidad de quedar con familia o amigos, y te apetece, no lo pases por alto. No debes relacionar estas acciones con dejar de lado tus hábitos saludables, comer bien o mantener tus rutinas a raya.

Hacer de un encuentro con amigos una experiencia saludable es únicamente tu decisión. Y aquí entra en juego la fuerza de voluntad y la mente fría. Debes hacer lo que te apetezca. Lo importante, es que te apetezcan opciones saludables por encima de las menos recomendables.

5 Tips para salir a comer fuera de casa

  1. No vayas con excesiva hambre. Esa idea de “Hoy no meriendo y así llego con hambre a la cena” es un error. El hecho de salir a comer o cenar fuera, no implica que debas rebañar cada plato. Tampoco significa que deba sobrar comida. Simplemente puedes pedir algo más ligero que te resulte fácil comer, sin necesidad de devorar lo que se ponga ante tus ojos.
  2. Cuidado con los aperitivos. Es frecuente sentarnos en la terraza y pedir un montón de entrantes con los que saciarnos. Más tarde llega el plato principal y entonces nos entran los sudores. Ya estamos llenos y aún nos queda un plato, ¿y postre? Contrólate, toma aire y no te dejes llevar por la gula. Anticípate a la ansiedad y no comas por los ojos.
  3. Con el calor a muchos les apetece un refresco de lata bien frío. Sin embargo obviamos que están cargados de azúcar y no son para nada saludables. Opta por una infusión helada. Son más apetecibles y saludables, sin duda.
  4. Observa bien la carta antes de pedir e ignora los platos de quienes te acompañan a la mesa. No pasa nada si ellos aprovechan para comer una gran hamburguesa y a ti te apetece más una ensalada. Disfruta de los alimentos de temporada, frescos, hidratantes, beneficiosos y saludables.
  5. No te obsesiones con la idea. Recuerda que el logro está en que sepas decidir por opciones saludables sin que esto suponga un gran esfuerzo. Simplemente que sepas que te sienta mejor comer sano y que no pasa nada porque no te hinches a cervezas, refrescos, frutos secos o frituras.