El running es una práctica con muchos beneficios a nivel físico y mental. Quienes lo practican, solos, en pareja o en grupo, lo convierten en una auténtica forma de vida. Y es que salir a correr sigue siendo una de las actividades estrella para quienes se cuidan. Sin embargo, con la llegada del calor, conviene tener en cuenta algunas consideraciones. Recuerda que entrenar de una forma segura, es imprescindible para tu buena salud y para que los resultados sean los esperados.

Con la llegada del buen tiempo, los días se vuelven más alegres y las calles se llenan de gente. El running es una actividad muy extendida popularmente y, por ello, no es raro ver a cantidad de deportistas corriendo. Sin embargo, toda actividad que se realiza con la subida de las temperaturas, debe seguir unas medidas preventivas para practicarla de una forma segura.

4 Aspectos a tener en cuenta al practicar running

1. La ropa

La llegada del calor es la enemiga de muchos corredores. Sin embargo, ésta no debería suponer una excusa para dejar la práctica a un lado. Vestirse adecuadamente puede marcar la diferencia en la comodidad a la hora de realizar el ejercicio.

No solo es importante ir introduciendo camisetas de manga corta o tirantes, y pantalones cortos, sino que los tejidos también cuentan. Evita las prendas de algodón y búscalas lo más fresquitas y cómodas posibles. Tejidos de poliéster, transpirables, que expulsen el sudor, sería lo ideal. Las zapatillas también deben ser muy cómodas y ligeras, con materiales transpirables, así como unos calcetines adecuados. Utiliza gafas de sol y una visera, o gorra, que proteja tu cabeza del sol, evitando así que aumente tu temperatura en esta zona.

2. El momento

Intenta evitar los momentos de más calor, entre las doce del mediodía y las cinco de la tarde. Lo ideal sería a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Conforme vaya llegando el verano y, con él, la subida de las temperaturas, será más importante que tengas este factor en cuenta.

3. La hidratación

Es de vital importancia que te mantengas bien hidratado y no pases por alto este punto. Sería aconsejable beber agua antes, durante y después del entrenamiento.

4. Escucha a tu cuerpo

Es imprescindible que cuides de ti mismo y sepas atender las demandas de tu cuerpo. Es genial que decidas continuar con tus entrenamientos, a pesar de la llegada del calor. Sin embargo, si algún día no te sientes bien para emprender la marcha, cambia tu carrera por otra actividad. De la misma manera, si sales a correr y notas que la temperatura de tu cuerpo es muy elevada, que te está costando resistir o que te sientes fatigado o mareado, deberás parar y seguir caminando despacio o, incluso, detenerte. Practicar ejercicio con responsabilidad es la primera regla en cualquier deporte.