A todos nos gusta mirarnos al espejo y vernos definidos y musculados. Muchas personas persiguen este objetivo en sus sesiones de gimnasio. Sin embargo, muchas veces, unos músculos más grandes no son sinónimo de agilidad y eficacia. Cualquier objetivo que se persiga de forma saludable, es digno de respetar. En cambio, deberíamos priorizar siempre la verdadera funcionalidad de estos objetivos. Y de esto trata, precisamente, la práctica del TacFit.

¿Qué es el TacFit?

El TacFit es un duro programa de entrenamiento realizado por bomberos, cuerpos y fuerzas de seguridad y militares en varios países. Trata a los cuerpos de seguridad como auténticos deportistas de élite y busca una eficiencia impecable del trabajo. Éstas personas se pueden enfrentar a diario a ciertas situaciones en las que no pueden verse paralizados. Por ello, un entrenamiento que los prepare, tanto física como mentalmente, para afrontar cualquier contratiempo es imprescindible. La seguridad de muchas personas depende, en ocasiones, de que los profesionales sepan reaccionar a tiempo y no se queden bloqueados al involucrarse en ciertos acontecimientos.

bomberos

¿Cómo se practica TacFit?

El TacFit trabaja en distintas vertientes y se engloba dentro del HIIT, entrenamientos de alta intensidad por intervalos. Por ello tienen una intensidad muy elevada con intervalos de descanso, para que el cuerpo se pueda recuperar sin riesgos y, de nuevo, dar lo máximo. De esta forma, se prepara a los participantes de las sesiones para enfrentar posibles situaciones que requieren una actuación inmediata.

Aunque las sesiones pueden variar, normalmente el TacFit se enfoca en 3 direcciones: entrenamientos funcionales, fuerza, y trabajo de la mente.

El trabajo de movilidad funcional y fuerza, permite al deportista poder reaccionar en diferentes direcciones cuando sea necesario. Trabaja así las habilidades y la fuerza de los movimientos, para gozar de una agilidad inmediata. Quien lo practica, adquiere la preparación necesaria para que su musculatura sea el reflejo de una capacidad real de actuación. De esta manera se trabaja con mucha intensidad. No obstante, el TacFit tiene varios niveles para que, quien lo practica, pueda ir adquiriendo la técnica poco a poco. De esta manera, se reduce el riesgo de lesión incrementando progresivamente la intensidad, el peso y la dificultad de los ejercicios.

Por otro lado, además de la preparación de HIIT y fuerza, el TacFit trabaja también la mente. Por ello, las sesiones finalizan con la práctica de yoga, para trabajar la capacidad de enfrentar el estrés. Ante cualquier circunstancia la mente debe responder sin bloqueos, y sin dejarse llevar por el estrés que ésta pueda conllevar.

Cada sesión empieza con un calentamiento y finaliza con los estiramientos oportunos, para que el cuerpo libere la tensión y la musculatura se relaje.