Si eres de los que bebes té verde o negro de manera habitual, tienes una nueva razón para defender a tu bebida preferida: el té puede estar cambiando la forma en la que funciona tu cerebro, o así lo sugiere un nuevo estudio publicado en Aging.
De hecho, los amantes de esta bebida tienen una función cognitiva más saludable y regiones cerebrales mejor organizadas en comparación con los que no toman té. Esto se debe a que los compuestos en el té pueden ayudar a mejorar las conexiones entre algunas partes del cerebro.

El té verde, oolong y negro mejoran las funciones del cerebro

En el estudio se contó con la participación de 36 adultos, de 60 años o más, y se les preguntó sobre su salud, estilo de vida y perspectiva general de la vida. También se sometieron a escáneres cerebrales y se sometieron a pruebas neuropsicológicas.
Los que comentaron que bebían té a largo plazo (al menos cuatro veces por semana), durante unos 25 años, tenían regiones cerebrales que estaban interconectadas de una manera más eficiente.

Eso puede tener una relación con la forma en que tu cerebro envejece. Esto podría preservar la eficiencia en la organización del cerebro conforme que envejeces, desempeñando un papel positivo en la protección del cerebro con los efectos del envejecimiento.

Los beneficios cerebrales coinciden con investigaciones anteriores que muestran que los bebedores de té tienden a tener una mejor función cognitiva en general, sobre todo a medida que pasan los años. Estos resultados se desvelan para sugerir por qué podría existir esa funcionalidad. Básicamente, con mejores conexiones neuronales, el cerebro puede procesar la información de manera más eficiente.

Además, no parece ser que los bebedores de té sean más saludables en general. Más bien, parece que hay algo en la bebida que mejora las conexiones entre las regiones del cerebro. Posiblemente sea por la combinación de cafeína, catequina y L-teanina. La catequina es un antioxidante natural que también se encuentra en el cacao y las bayas, y se ha demostrado que ayuda a reducir el estrés oxidativo, un proceso que causa daño a las células; mientras que la L-teanina es un aminoácido que anteriormente se ha demostrado que mejora el estado de alerta y la atención mental.

Todos estas sustancias están presentes en el té verde, oolong y negro, pero es aún no se sabe concretamente si uno es más potente para la salud del cerebro, o si actúan en armonía para producir mejores conexiones neuronales. Tampoco es necesario beber litros de té diarios. Todo en su determinada cantidad para obtener beneficios.