Conforme envejecemos, el riesgo de inflamación crónica aumenta, y es una situación tan común que muchas personas lo consideran como algo normal de la edad. Esta inflamación está asociada con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, algunos tipos de cáncer, diabetes y una presión arterial alta. Pero un reciente estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Tufts, sugiere que la inflamación puede controlarse o incluso prevenirse. ¿Cómo? Con una dieta particular, concretamente basada en proteínas vegetales.

¿Cómo afecta la dieta en la inflamación?

En la investigación, los científicos contaron con la participación de más de 2.000 voluntarios, con una edad media de 60 años, y los siguieron durante 7 años. Se centraron en las enfermedades cardiovasculares, y compararon sus nieveles de inflamación y consumo de proteínas, incluidos los tipos de proteínas y las cantidades.

Aquellos que tenían una mayor ingesta de proteínas en general (unos 95 gramos al día), descubrieron que sus niveles de inflamación eran más favorables que aquellos que tomaban cantidades más bajas (unos 67 gramos diarios). Incluso, un mayor consumo de proteínas parecía ser más beneficioso si reemplazaban a los carbohidratos o la grasa.
No obstante, el origen de la proteína también importaba. En concreto, las de origen vegetal parecían ser la clase más idónea.

Los científicos encontraron que una diferencia de unos 10 gramos diarios de proteínas vegetales fue suficiente para aportar un beneficio relacionado con la inflamación; de hecho, se notó significativamente cuando las personas reemplazaron la proteína animal por vegetal. Si bien es cierto, no existe un vínculo entre la inflamación y la proteína de origen animal.

¿Por qué la proteína vegetal es mejor en este caso?

No solamente se debe al componente proteico, sino a las sustancias de estos alimentos vegetales. Además de la proteína que se encuentra en fuentes como frijoles, frutos secos y quinoa, las plantas tienen muchos otros componentes potencialmente antiinflamatorios, sobre todo antioxidantes y fibra.

«Nuestra investigación sugiere que incluir suficiente proteína en las dietas de los mayores, especialmente de fuentes vegetales, puede ayudar a reducir la carga de fragilidad y enfermedad asociada con la inflamación crónica del envejecimiento«, dijo la autora del estudio. «El panorama alimentario estadounidense y los patrones de uso de suplementos de proteínas han cambiado sustancialmente desde el momento de la recopilación de datos para este estudio. Además, nuestro estudio es solo una contribución a un gran cuerpo de investigación que aún no ha llegado a conclusiones definitivas sobre el papel de las proteínas en la inflamación relacionada con la edad«.

Es decir, se necesita hacer más trabajo para investigar qué pasaría con los niveles de inflamación en una dieta que solo contiene proteínas vegetales. Pero mientras tanto, podrías darle una oportunidad a este consejo y llenar tu plato con vegetales.