Cuanto más activo seas, menos probabilidades tendrás de desarrollar cataratas relacionadas con la edad, según una revisión de investigación científica que incluye a más de 170.000 personas en todo el mundo.

Las cataratas son un enturbiamiento de la lente ocular que generalmente ocurre con el envejecimiento. El noventa y cinco por ciento de las cataratas están relacionadas con la edad y generalmente se desarrollan después de los 40 años. Son la principal causa de ceguera entre los adultos mayores de la mayor parte del mundo.

Aunque se desconocen los mecanismos exactos que causan las cataratas relacionadas con la edad, el daño de los radicales libres, la resistencia a la insulina y los perfiles poco saludables de lípidos (también conocidos como colesterol y triglicéridos) aumentan el riesgo.

En un artículo reciente publicado en el International Journal of Ophthalmology, los investigadores de la Universidad Xi’an Jiaotong y la Universidad del Sur de Australia (UniSA) analizaron datos de seis estudios diferentes que analizan cómo el ejercicio reduce el daño oxidativo en el ojo.

Los investigadores encontraron que las personas que realizaban ejercicio regularmente, como andar en bicicleta, correr y caminar, tenían un 10 por ciento menos de probabilidades de desarrollar cataratas relacionadas con la edad. Por un lado, la actividad física reduce el estrés oxidativo: el desequilibrio entre la producción natural de radicales libres que merodean las células y el sistema de defensa antioxidante del cuerpo.

Específicamente en el ojo, la reducción del estrés oxidativo protege la alta concentración de ácido graso poliinsaturado de la lente contra la descomposición; ese colapso resulta en daño celular. «Sabemos que el ejercicio aumenta la actividad enzimática antioxidante que tiene todo tipo de beneficios, incluida la limitación de infecciones e inflamación en el ojo«, dijo el autor en el comunicado.

El estudio sugirió que el riesgo de cataratas relacionadas con la edad disminuyó en un dos por ciento por cada seis MET por día de aumento en la actividad física. Como referencia, un «equivalente metabólico» (MET) es la cantidad de oxígeno que usas simplemente sentado viendo vídeos de YouTube; cualquier cantidad de ejercicio que hagas que aumente tu demanda MET. Una actividad que requiera seis veces esa cantidad de oxígeno (seis MET) equivaldría a una hora de pedaleo pausado, o 30 minutos de conducción a 18 o 19 mph sin hacer borradores.

Estudios anteriores han demostrado que la actividad física a largo plazo también aumenta el HDL (lipoproteína de alta densidad), también conocido como el «colesterol bueno», que puede ayudar a transportar más antioxidantes del plasma sanguíneo al cristalino del ojo para prevenir el daño oxidativo.

El ejercicio también mejora la resistencia a la insulina y los perfiles de lípidos, los cuales pueden allanar el camino para el desarrollo de cataratas relacionadas con la edad.

Hablando de protección para los ojos: el ciclismo se suele realizar al aire libre, y la exposición crónica a la luz solar puede aumentar el riesgo de cataratas. Por lo tanto, recuerda siempre proteger tus ojos con gafas de sol 100% protegidas contra los rayos UVA y UVB mientras estás haciendo tu dosis diaria de ejercicio.