El descanso es fundamental para gozar de una buena salud y permitir que nuestro cuerpo cumpla sus funciones básicas. Más importante es si eres una persona deportista, ya que tus músculos necesitan recuperarse de los entrenamientos. Un reciente estudio ha analizado cómo influye acortar nuestro descanso por la noche. Seguro que tú también te has acostado tarde viendo el último capítulo de Juego de Tronos, por lo que seguramente hoy estés teniendo un peor rendimiento en el trabajo.

¿Dormir poco nos puede desconcentrar en el trabajo?

Son muchas las investigaciones que hablan de los problemas de estrés y mal humor que provoca no dormir adecuadamente, ¿pero qué se sabe sobre el rendimiento laboral y la concentración? Este estudio analizó si el sueño nocturno estaba vinculado con alguna interferencia cognitiva del día siguiente durante los días laborales y no laborables. Para ello contaron con la participación de 130 empleados informáticos de Estados Unidos, de mediana edad.

Durante 8 días consecutivos, los voluntarios informaron de la frecuencia que tenían de experimentar pensamientos fuera de lugar o distraídos durante el día (siendo 0 «nunca» y 4 «muy a menudo»). Además, tuvieron que aportar datos sobre diferentes características de sueño (hora de dormir, horas de vigilia, duración del sueño, calidad del sueño y latencia del sueño) .

Como resultado se obtuvo que en los días siguientes a los tiempos de vigilia baja, una duración de sueño más corta o una peor calidad de sueño hacían que los participantes tuvieran más interferencia cognitiva de lo habitual. Es decir, despertarse 19 minutos antes y dormir 16 minutos menos se asoció con un punto adicional en la interferencia cognitiva al día siguiente. Sin duda, el estudio resalta la influencia de levantarse más temprano y acostarse más tarde de lo habitual.
Además, la duración del sueño nocturno y la calidad tuvieron una influencia significativa en los días laborales, pero no en los días en los que no tenían que acudir al trabajo.

Descansa más para rendir mejor

Sabemos la importancia del descanso, pero estos resultados pueden promover que haya empresas que se esfuercen por motivar a sus empleados a que duerman. Estamos viendo cómo algunas empresas «obligan» a sus trabajadores a mantenerse activos, ¿por qué no motivar a que duerman más por la noche? Los que duermen bien pueden aportar un mayor rendimiento laboral y mantenerse concentrados con menor dificultad. Es una inversión para reducir errores y mejorar las relaciones personales. ¿Imagináis un futuro con siestas en la oficina?