Algunos factores como el sudor de nuestros pies, al entrenar o en días de mucho calor, puede provocar mal olor en nuestras deportivas. No obstante, hay personas más propensas a ello. Esto puede provocar mucha inseguridad a la hora de descalzarnos, ya que no resulta nada agradable. Si notas que tus pies desprenden mal olor de forma habitual, te recomendamos acudir a un especialista que pueda determinar el origen.

Eliminar el mal olor de tus zapatillas deportivas

Las largas caminatas, y el sudor que se desprende durante algunos entrenamientos, hacen que nuestras zapatillas lo sufran. Y es que, según cada persona, algunos pueden notar cómo sus zapatillas se empapan por dentro.

El primer recurso para mantener tus zapatillas en condiciones es que sean de un material que transpire con facilidad. El sudor es algo natural del ser humano, pero no por ello debemos permitir que nuestras zapatillas desprendan mal olor. El sudor está justificado, pero descuidar tu calzado no.

Al llegar a casa, después de cada entrenamiento, déjalas al aire libre, preferiblemente al sol. Puedes colocarlas en alguna ventana o terraza y dejar que el olor vaya disminuyendo.

Lávalas con frecuencia. Está claro que tus zapatillas de entrenar sufren más que cualquier otro calzado. Por ello, además de elegirlas transpirables preparadas para la actividad, lávalas con cierta frecuencia. Infórmate de la manera más correcta de hacerlo en función del material.

Olvídate de ponértelas sin calcetines. El sudor que desprendes se adherirá directamente al tejido de la zapatilla y el olor será aún más fuerte. Además de ello, la piel sudada estará más sensible a heridas y rozaduras.

Cambia las plantillas. Ésta es una opción muy efectiva para renovar el tejido que soporta la planta de nuestros pies. ¡Casi sentirás que tienes zapatillas nuevas!

Hay algunos productos en forma de polvos que aportan un mejor olor a tu calzado. No obstante, en ocasiones sucede que los fuertes perfumes que intentan camuflar el aroma, logran el efecto inverso. Así generan un olor aún más fuerte en la zapatilla.