En la actualidad, vivimos a una velocidad de vértigo. Son muchas las tareas que tenemos que atender y, a veces, quisiéramos añadir horas al reloj. No tenemos tiempo a sentirnos cansados, porque debemos cumplir con las expectativas del día. Presta atención a algunos consejos para equilibrar tu trabajo y tu vida personal y aprende a vivir con una mayor tranquilidad y satisfacción.

Cada vez es más complicado compaginar la vida laboral con la personal. Tenemos muchas esperanzas depositadas en nuestro trabajo y, a veces, olvidamos que tenemos otras necesidades personales. Ser una persona responsable, comprometida y con aspiraciones, no está reñido con permitirte descansar, desconectar y disfrutar de otros aspectos de la vida. En muchas ocasiones son las propias condiciones laborales las que nos estresan y superan; pero en muchas otras, somos nosotros mismos los que nos presionamos más de lo que corresponde y entorpecemos nuestro equilibrio.

Consejos para equilibrar tu trabajo y tu vida personal

Honestidad con tus necesidades

La resignación no siempre es una buena opción. No tengas miedo a reflexionar acerca de aquellos aspectos que te gustan y disgustan de tu trabajo. No te conformes si sientes que no es tu lugar, o que puedes dar mucho más. No te hablamos de decisiones radicales, ni cambios de vida inmediatos, sino de honestidad con tus sentimientos y la lucha por tus sueños.

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Escucha a tu cuerpo y mente

Debes dejar de hacer caso omiso a los mensajes que tu cuerpo y tu mente te mandan. Si sientes cansancio, desánimo, apatía, desmotivación, hambre, añoranza… aprende a identificar tus necesidades y emociones y, sobre todo, intenta darles aquello que necesitan para mejorar.

Aliméntate correctamente

Alimentarte correctamente es imprescindible para que el cuerpo y la mente puedan enfrentar el día y estar enérgicos, tanto para el trabajo, como para el tiempo de ocio. Hazlo de forma completa y saludable, estés en casa, en la oficina o en el lugar que sea. No hay excusas. Y, sobre todo, no te saltes el tiempo descanso para comer, no es una buena opción.

Establece prioridades reales

Pasar tiempo con la familia, hacer ejercicio físico, tomar un café con una amiga o amigo… son cosas que aunque a veces asociamos con caprichos, o de menor importancia, son fundamentales. El ocio es imprescindible y pasar tiempo con tus seres queridos, también lo es. Sacar tiempo para la actividad física, por ejemplo, forma parte de los pilares básicos para la calidad de vida. Trata de organizarte y poner de tu parte para tener tiempo de hacer todas las cosas que te hacen feliz. De verdad, el trabajo no lo es todo y menos cuando te quita tiempo para vivir con felicidad.

Aprende a apagar el interruptor

Hay que saber estar a las duras y a las maduras; y también hay que saber concentrarse y desconectar. No te tomes como preocupaciones personales aquellos asuntos que no lo son. Párate a pensar si realmente es tan importante llevarte ciertos problemas a casa, que le quiten calidad a tus momentos en familia; que te resten horas de sueño reparador; que te borren la sonrisa o te quiten tiempo para ser la mejor versión de ti mismo. El trabajo es muy importante, sí, pero no como para anteponerlo a la salud y a la felicidad. Asúmelo y empieza a dosificar mejor tu tiempo de conexión- desconexión.

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Descansa

Descansar es imprescindible para rendir durante el día y disfrutar de una vida de calidad. No vale quitarte tiempo de descanso, para dar más de ti en el trabajo. Hazte un horario que incluya un tiempo adicional para esos días en los que lo necesites. Pero que esta manera de trabajar no sea tu patrón de comportamiento habitual. Si no descansas, dejas de ser productivo y, en consecuencia, aumenta el estrés y se reduce tiempo de calidad en tu día a día. Esto no puede ocurrir, ya que la vida es mucho más que tu jornada laboral. Trabajar es necesario, pero si quieres vivir con salud y alegría, deberás encontrar el equilibrio.

Actividades que te gusten

Es necesario que a lo largo de la semana, saques tiempo para hacer cosas que de verdad te gusten. Más allá de buscar actividades que sean buenas para ti (que también), cosas que de verdad TE GUSTEN. Que te hagan disfrutar, reír, desconectar… de una manera genuina y real. Ahí reside la felicidad, en dedicar tiempo a ser tú mismo. Retoma viejas amistades, vuelve a aquellas clases de baile que dejaste, sal de nuevo a caminar por la montaña los domingos… sea lo que sea, lo que te haga ser tú, hazlo.

Optimiza tu trabajo

En ocasiones, lo que ocurre es que no sabemos ser verdaderamente productivos. Creemos que trabajar más horas, es sinónimo de una mayor eficiencia y esto no siempre es verdad. Si crees que puedes estar malgastando tiempo, cambia tu estrategia y forma de trabajar. Cambia más horas de trabajo, por un trabajo más inteligente y disfruta de tu tiempo libre y tu vida personal.