Algunos deportistas realizan un ritual antes de ir a entrenar. Se preparan  la piel con cremas con factor de protección solar, quizá también se ponen tiritas anti rozaduras o un poco de Body Glide para combatir la irritación. Pero, ¿has probado los geles termogénicos para la piel, como Sweet Sweat?

Si nunca has oído hablar de los geles termogénicos para hacer ejercicio, te contamos brevemente: cuando se aplican al cuerpo antes del entrenamiento, estas sustancias están destinadas a reforzar la circulación y aumentar el sudor, sin exigir que nos ejercitemos intensamente. Los que usan este gel suelen combinarlo con una envoltura de neopreno para mantener el calor.

¿Crees que todo esto suena a ser un deportista un poco vago? No eres el único.

Los fabricantes lo defienden a capa y espada

Para empezar, es importante tener en cuenta que muchas empresas que comercializan suplementos de pérdida de peso y nutrición deportiva, quieren hacernos creer que estos geles son un híbrido. Se estipula que el mercado global de suplementos deportivos alcanzará los 24 mil millones de dólares en 2025; llegando a 278.95 mil millones el mercado de la pérdida de peso a finales de 2023.

A pesar de su rentabilidad, tanto las industrias de nutrición deportiva como de pérdida de peso generan escepticismo debido a un pasado de afirmaciones falsas y beneficios no demostrables por parte del fabricante.

De los geles termogénicos, nos hemos dado cuenta de que todos comparten un ingrediente común: un aceite sintético o natural o una mezcla patentada de aceites. Entre estos se incluyen aceites con base de petróleo, de jojoba, de coco, linoleico y aceite de oliva.

Los fabricantes aseguran que estos geles con base de aceite se dirigen a la grasa subcutánea, que está justo debajo de la piel, y ayudan a liberar esa grasa en el torrente sanguíneo para que podamos usarla como energía. Este proceso se denomina termogénico, o productor de calor, y supuestamente abre los poros para mejorar la circulación y la pérdida de peso. O esto es lo que dicen las descripciones de los productos.

La sudoración es el mecanismo natural del cuerpo para regular la temperatura corporal. La única manera de aumentar la tasa de sudoración es si aumentamos la temperatura corporal. Y el ejercicio lo hará, al igual que la sauna; en cambio, nunca se ha oído hablar de el sudor provocado por el aceite.

¿Qué inconvenientes presentan los geles termogénicos?

Aunque en principio no existen problemas al aplicarte estos geles según indican las instrucciones, es posible que encuentres desventajas al usarlos, sobre todo porque no han sido ampliamente estudiados.

Si un producto o una envoltura de neopreno impidiera que el sudor se formara intencionalmente o no, una persona puede recalentarse. Y ahí es donde aparecen los problemas cardiovasculares.

Hacer ejercicio de manera vigorosa puede conducir a una pérdida significativa de líquidos. Por eso es importante rehidratarse para que el cuerpo pueda continuar funcionando de la mejor manera. Entre los signos de deshidratación se incluyen mareos, tener la boca seca y no orinar tanto como de costumbre. Si estás deshidratado, no te sentirá tan fuerte en tu entrenamiento.

La mayoría de las etiquetas de estos geles incluyen alertas de responsabilidad como «no aprobado por la FDA». Al igual que una buena dieta implica comer todos los diferentes grupos de nutrientes, lo mismo ocurre con el ejercicio y la pérdida de peso: requiere mucho trabajo. Es decir, no el geles termogénico no es magia y no evaporará tu grasa mientras estás tumbado en el sofá.

Los suplementos termogénicos son otra alternativa a los geles de ejercicio. Estos se basan en ingredientes naturales destinados a aumentar el metabolismo del cuerpo y aumentar la quema de grasa, como la cafeína, el té verde, la capsaicina y otros extractos de plantas. No obstante, en el caso de los geles, la evidencia que respalda estas afirmaciones es escasa. Para perder grasa necesitas tener constancia, ser disciplinado y entrenar duro.