En otras ocasiones hemos hablado de la importancia que tienen las proteínas en los deportistas, pero pocas personas conocen si llegan a los niveles mínimos de este nutriente diario. Casi todos los alimentos contienen proteína, por lo que es difícil que exista déficit proteico si llevamos una dieta equilibrada.
Aun así, la falta de proteínas aparece cuando no tomamos la suficiente cantidad para que nuestro organismo lleve a cabo las funciones básicas para vivir. Suele ocurrir en países desfavorecidos, con desnutrición y hambre.

Por si acaso, te enseñamos algunos síntomas que aparecen cuando no tenemos las proteínas suficientes en nuestro cuerpo.

Tienes mucha hambre

La ausencia de apetito puede ser una señal de déficit proteico grave, aunque si estamos en una carencia leve es posible que tengamos hambre constantemente. Cuando no ingerimos las proteínas suficientes, nuestro organismo intenta estabilizarse aumentando el apetito.

Esto deriva en elegir alimentos poco saludables, que nos sacien rápidamente, sin tener en cuenta el valor nutricional. Es por eso que se aumenta de peso y podemos llegar a padecer problemas cardiovasculares como la obesidad.
Si estás en una fase de pérdida de peso o mantenimiento, lo ideal es que tengas una buena ingesta de proteínas para mantener tu apetito a raya y reducir el consumo de calorías totales.

Pérdida de masa muscular

No hace falta ser delgado para tener unos niveles importantes de desnutrición; si además tenemos demasiada grasa corporal, será más difícil visualizar el tamaño de nuestros músculos. La proteína es el nutriente esencial para mantener nuestros músculos saludables y con la reserva adecuada para gastar energía. Si no tenemos la cantidad de proteína necesaria, el cuerpo se abastecerá de los músculos llevándolos al desgaste. Los músculos son la mayor reserva de proteína que tiene el cuerpo.

Es importante tener una adecuada ingesta proteica, sea la edad que sea. Es muy común ver como las personas mayores son incapaces de subir las escaleras o de agacharse, y en parte se debe a esa pérdida de masa muscular.

Debilidad y riesgo de lesiones

No solo los músculos se ven afectados por el escaso aporte proteico, los huesos también corren un importante riesgo. Se volverán más débiles y aumentará el riesgo de lesiones y fracturas.

Una investigación centrada en mujeres que han pasado la fase de la menopausia, encontró que ingerir más proteínas se relacionaba con sufrir menor riesgo de fracturas de cadera y se reducía la pérdida ósea en un 2%.

Debilidad en la piel, el pelo y las uñas

Los huesos, los músculos y cualquier parte de nuestro cuerpo se ve afectado negativamente si eliminamos la proteína de nuestra alimentación o la tomamos en muy poca cantidad.
Nuestro pelo, uñas y piel se resientes mostrando una apariencia débil, quebradiza, escamosa o con enrojecimiento.

No es ninguna tontería, la alopecia aumenta por esta desnutrición. Incluso tener las uñas quebradizas puede ser un claro síntoma.