Hay mucha gente que considera milagrosos los batidos de proteínas. Las empresas se han encargado de hacernos creer que nos convertiremos en Schwarzenegger por tomar nuestro batido después de entrenar. ¿Qué hay de cierto en todo lo que se dice sobre este suplemento deportivo? Te contamos algunos mitos que piensas o pensabas sobre el consumo de los polvos proteicos.

Debemos consumirlo nada más acabar de entrenar

Hace unos días os desmontábamos el mito de que si no tomamos el batido justo después de hacer ejercicio, no aumentaríamos masa muscular. La ventana anabólica de la que tanto hablan no dura exclusivamente 30 minutos, así que no es necesario que corras a por tu shake hasta el vestuario, ni que te pasees con él por la sala de musculación.
Tómalo cuando puedas, antes o después de entrenar. Si lo tomas antes, no será necesario que recuperes el consumo de proteínas justo al terminar.

Los batidos hay que tomarlos solos

Un batido no es una comida, hay que tenerlo muy claro. Muchos piensan que tomándolo solo, nuestro cuerpo lo asimilará más rápido; lo cierto es que acompañarlo con carbohidratos simples puede mejorar su absorción. Prueba a añadir un poco de miel o mitad de un plátano, sus azúcares te harán acelerar el proceso.
En cambio, si lo que buscas es ralentizarlo, puedes hacer el batido con leche (en vez de agua) y añadir un poco de avena o muesli.

Nuestro cuerpo solo asimila 30 gr en cada toma

Siempre nos recomiendan echar 40 gramos de polvo de proteínas, porque supuestamente nuestro organismo solo el capaz de asimilar en una toma 30 gramos. Este mito no es del todo cierto, ya que dependiendo del tipo de proteína, nuestro cuerpo podrá digerir más o menos gramos.
Por ejemplo, si tomamos una porción de 60 gramos de carne roja, seremos capaces de asimilar hasta el 97% de sus proteínas.

Aun así, no está nada mal dividir las tomas de batidos en 30-40 gramos de proteínas. Ayudaremos a repartir de forma más homogénea el consumo de este macronutriente. Recordemos que la proteína se encarga de reconstruir nuestro músculo, algo muy importante cuando estamos entrenando.

Las proteínas que se digieren rápido son las construyen musculo

Aún hay personas que piensan que la única proteína que recupera nuestros músculos es la de los batidos. Por eso se confía en el falso mito de la ventana anabólica durante 30 minutos después de acabar.
La realidad es que las proteínas de asimilación lenta como la rápida nos aportan beneficios y ayudan de igual manera a la recuperación de los tejidos. La mayor diferencia entre las “rápidas” y “lentas” es la presencia de aminoácidos en la sangre. Por eso, las proteínas de absorción rápida aumentan notoriamente los niveles de síntesis de proteínas y se usan en momentos puntuales, como después de entrenar.
Tomar proteínas magras también nos aportará otros nutrientes esenciales.