En el mundo del fitness se utilizan numerosos suplementos para intentar mejorar el rendimiento y el acondicionamiento físico. El picolinato de cromo, aunque no es muy conocido por su nombre, cada vez es más utilizado por los beneficios que aporta al cuerpo. Descubre qué es, cuál es su origen y para qué sirve.

¿Qué es el cromo?

Antes de conocer qué es el picolinato de cromo, es necesario que nos centremos en el cromo. Estamos ante un mineral que se encuentra principalmente en la carne, marisco, huevos, germen de trigo, etc.
Este mineral se encarga de mantener estables los niveles de glucosa en sangre; asegurando algunos estudios que el cromo es bastante beneficioso en personas que padecen diabetes tipo 2.

Además, el cromo también influye en el metabolismo de las grasas, ayudando a que se mantengan correctos los niveles de colesterol en el organismo. A pesar de que nuestro cuerpo no necesita grandes cantidades de cromo, sí tenemos déficit podríamos parecer un mayor riesgo de diabetes, hiperglucemia, problemas cardíacos hiperinsulinemia. Tanto los macronutrientes como los micronutrientes son imprescindibles para un correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

¿Qué es el picolinato de cromo?

Una vez que ya sabemos lo que es el cromo, vamos a intentar entender que es el picolinato de cromo. ¿Son lo mismo?

El picolinato de cromo es una mezcla de ácido picolinico con cromo. El ácido funciona como un transportador de cromo para facilitar el acceso a la membranas celulares. Por lo que se podría decir que tiene los mismos beneficios que consumir cromo de manera natural.

En el caso de este suplemento, reduce el apetito y puede ayudarnos a conseguir una pérdida de grasa o de peso. Algo que no es cierto (y que muchos creen) es que el picolinato de cromo no aumenta la fuerza, ni la musculatura, ni hace milagros con el peso corporal. Una cosa es que pueda ayudar en el proceso de pérdida de peso, y otra es que pensemos que es un suplemento milagroso.

¿Tiene efectos secundarios negativos?

Cualquier abuso de suplementos, aunque sea de vitaminas y minerales, puede crear efectos secundarios negativos para nuestra salud. Y en el caso del cromo, también.

Hay personas que aseguran que sufrieron una descomposición del tejido muscular por culpa de un consumo excesivo de cromo. Lo normal es consumir entre 20 y 35 microgramos al día, considerando un abuso rondar los 1.200 microgramos diarios.
Si te animas a consumir este tipo de suplementación deportiva, utiliza siempre la cabeza y procura no superar los 800 microgramos al día para evitar cualquier tipo de problema.