Estoy segura de que todos hemos tenido un bote de multivitamínicos en nuestro botiquín. Muchas personas se obsesionan con que estas pastillas harán el milagro de devolvernos la energía en los momentos que escasean, pero no reflexionan sobre si son realmente necesarias.

La mayoría piensan que las multivitaminas son una especie de “tapa agujero” que cubre todas tus carencias. La realidad es que se dividen en dos categorías: soluble en agua y soluble en grasa. Las vitaminas solubles en agua son fáciles de absorber y expulsar (por ejemplo, vitaminas B y C). Es decir, el cuerpo absorbe lo necesario de ellas y se deshace del resto con facilidad.

En un multivitamínico encontramos un mix de vitaminas y minerales. Las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), se absorben y se almacenan. Esto quiere decir que el organismo coge lo que necesita y almacena el resto para un uso futuro. Si tomas demasiadas vitaminas liposolubles, puede llegar a originarse un problema tóxico.

¿Quién necesita tomar multivitamínicos?

Llevando una alimentación equilibrada y saludable, no debería existir la necesidad de tomar suplementos multivitamínicos. Aun así, existen determinados grupos que se exponen a la toma de un complemento de vitaminas.

  • Mujeres embarazadas. Es de ley que las mujeres embarazadas se abastezcan con las vitaminas y minerales adecuados para ellas y para el crecimiento de su bebé.
  • Deportistas mayores. El envejecimiento aumenta con el paso de los años, y con él la necesidad de tomar una adecuada dosis de vitaminas y minerales. Concretamente, la vitamina D, el calcio y la vitamina B12 son fundamentales, ya que nuestros cuerpos las retienen a medida que envejecemos.
  • Dietas restrictivas. Ya sabéis que no soy partidaria de seguir una dieta que elimine algún grupo nutricional; pero en el caso de que alguien la realice, será necesario contar con un aporte de vitaminas y minerales para no sufrir un déficit de micronutrientes.
  • Ciertas enfermedades. La diabetes tipo II, la enfermedad de Crohn o personas con celiaquía es posible que necesiten un multivitamínico.
  • Personas con una mala alimentación. Ya no se trata de tener una dieta pobre en nutrientes de manera consciente (para conseguir un objetivo), sino que muchas personas no tienen consciencia de la importancia que tiene la alimentación y no se nutren adecuadamente. Si no comes verduras ni frutas, es muy probable que te falten vitaminas.

Aun así, ten en cuenta que los multivitamínicos no son una solución a tu problema. Este “parche” es solo temporal, ya que la verdadera solución es comer mejor.

¿Las multivitaminas pueden aumentar tu salud?

¿Quieres una respuesta corta y contundente? Hasta ahora ningún estudio ha demostrado que tomar un multivitamínico nos haga notar muchar diferencia. A no ser que pertenezcas a alguno de los grupos anteriores, los multivitamínicos por sí solos no mejorarán tu salud de manera notable. Algunas investigaciones muestran que estos suplementos pueden ayudar a estimular el sistema inmunológico, prevenir enfermedades del corazón, el cáncer y la degeneración ocular.

Ciertamente, su consumo tampoco te hará daño, sobre todo si perteneces a los que tienen una mala alimentación. Cualquier deportista debe tener cuidado con su dieta. En algunas ocasiones, cuando estamos bajo temporadas de estrés, nos olvidamos de comer bien; y en este momento sí podría ser interesante optar por un complemento vitamínico.

Hay que destacar que hay dos posibles desventajas de tomarlos. La primera es simplemente esa mentalidad de “parche” que te comentamos antes. Si ingerir un multivitamínico te incentiva a comer de forma pobre en nutrientes porque tienes el “seguro” de vitaminas, no los tomes.
El otro inconveniente es que las vitaminas son caras, por lo que si no necesitas tomarlas, no merece la pena. Asimismo, tienes que asegurarte de la calidad de las vitaminas; las que son de baja calidad pueden llegar a ser tóxicas.

¿Cómo elegir el multivitamínico adecuado?

Primero, debes ver qué porcentaje de la cantidad diaria recomendada tiene tu complemento. Muchos pecan de anunciar el 500% o el 200% de algo, y eso es una alerta roja. Quieres vitaminas que estén en un nivel diario recomendado, pero no que se abuse.

Ten en cuenta también la reputación del fabricante. Lo normal es que lo compres en una farmacia, bajo el certificado europeo, pero si lo haces de forma online es conveniente que busques una certificación en la que confíes. También debes comprobar el tamaño de la dosis y ser realista sobre la cantidad que tomarás al día.

Por último, no pagues por los extras. A los fabricantes de complementos vitamínicos les encanta introducir un componente moderno para aumentar el precio. No piques en el engaño.

No te pierdas el artículo en el que te contábamos los peligros de excedernos con las vitaminas.