Más del 99% del calcio de tu cuerpo se almacena en los huesos. Los productos lácteos como la leche y el queso, así como las verduras de hojas verdes y, por supuesto, los suplementos de calcio son fuentes ricas en este mineral para la formación de huesos.

Por lo tanto, durante décadas, el mensaje ha sido simple: consume más calcio para proteger tus huesos, sobre todo a medida que envejeces cuando los huesos comienzan a disminuir naturalmente.
Pero es que no es tan simple. Aunque obtener bajas cantidades de calcio a lo largo de tu vida puede aumentar tu riesgo de osteoporosis en la edad adulta, obtener altos niveles de este mineral no parece prevenir la pérdida ósea.

¿Influye de alguna manera el consumo de calcio?

En un estudio reciente, publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, se investiga el impacto del calcio sobre la densidad mineral ósea. Los investigadores analizaron a casi 700 mujeres posmenopáusicas sin osteoporosis. Los científicos midieron la densidad mineral ósea (DMO) de las mujeres y la ingesta de calcio durante un período de seis años.

La ingesta de calcio de las mujeres fue constante durante el período de estudio y varió en una media de entre 469 mg, en el grupo que recibió las cantidades diarias más bajas de calcio, y 1.361 mg, entre las mujeres con una ingesta más alta.

A pesar del amplio rango en la ingesta de calcio, su DMO fue notablemente similar desde el principio y hasta el final del período de estudio. La disminución gradual de la densidad ósea fue prácticamente idéntica entre todas las mujeres en el estudio, independientemente de la cantidad de calcio que obtuvieron cada día en su dieta.
Tampoco hubo diferencias en los porcentajes de fracturas entre las mujeres: las que obtuvieron más de la cantidad diaria recomendada se rompieron huesos igual que las que obtuvieron muy por debajo de las cantidades recomendadas.

Aunque este estudio se realizó en mujeres mayores, el autor del estudio asegura que los resultados también se aplican a los hombres. El estudio también se hace eco de los hallazgos sobre la ingesta de calcio y las fracturas tanto en mujeres como en hombres. En concreto, un análisis de docenas de estudios concluyó que ingerir altas cantidades de calcio no reducía el riesgo de fracturas en adultos mayores.

¿Qué debe hacer un deportista preocupado por la disminución de la densidad ósea?

Una dieta saludable sigue siendo importante, y el calcio en la dieta (en alimentos, no suplementos) es bueno para el corazón. Por lo tanto, continúa consumiendo alimentos ricos en calcio, como el yogur y el pescado graso enlatado. Asegúrate también de obtener una cantidad adecuada de vitamina D a través de la exposición al sol y alimentos como huevos y leche fortificada.

Las influencias del estilo de vida que son importantes para la salud ósea son el mantenimiento de un peso saludable, a través de una dieta equilibrada, una exposición adecuada al sol, no fumar y no consumir demasiado alcohol, además de un estilo de vida activo.
Mantener un peso corporal saludable es muy importante para la salud ósea en todas las edades. Y, por supuesto, tómate tiempo para realizar entrenamiento de fuerza durante todo el año.