Ortorexia, una obsesión que pone en riesgo nuestra vida

Seguramente que hemos oído hablar alguna vez sobre la ortorexia y este tipo de trastornos de la alimentación. Pues bien, a lo largo de este texto veremos en qué consiste exactamente, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica la enfermedad, si tiene cura o no y qué podemos hacer para prevenirla.

La alimentación saludable es muy importante, a cualquier edad y en cualquier etapa de la vida, ya que nos previene de ciertas enfermedades como ataques cerebrovasculares, diabetes, infección urinaria, cáncer, etc.

Sabemos que en la actualidad hay multitud de estímulos que nos entretiene del objetivo de una dieta saludable, pero también somos conscientes que es precisamente en este momento cuantas más oportunidades tenemos para llevar una dieta saludable. Tenemos todo tipo de alimentos a nuestro alcance y toda la información sobre ellos a un solo clic.

¿Qué pasa? Pues que llega un punto en el que nos obsesionamos tanto que sin darnos cuenta entramos de lleno en un trastorno alimenticio, y empezamos a sentirnos incomodo con nuestro cuerpo, con quienes somos, con los demás, con la comida, dejamos de salir, de relacionarnos, de sentir insatisfacción por lo que comemos, etc.

Hoy vamos a tratar un problema serio, y desde ya queremos decir que si alguno de los que nos leen cree que tiene ortorexia y necesita ayuda, recomendamos acudir a algún amigo, o familiar de confianza y pedir ayuda.

¿Qué es la ortorexia?

La ortorexia es una obsesión patológica y sin sentido por comer sano, estar saludable, los alimentos sanos y la alimentación saludable en general. Termina afectando tan negativamente a la persona que se convierte en su único objetivo vital, y eso, por ende, afecta a su estabilidad mental, a su interacción social, y a otros ámbitos de su vida.

Se trata de un trastorno mental que está empezando a ser una realidad muy grave, y más por culpa de Instagram, las dietas, los mensajes de miedo hacia otros tipos de alimentación que no sean 100% saludables, el juzgar constantemente al que no es igual a nosotros, el rechazo a quienes se saltan la dieta, la obsesión por cumplir siempre con esos eruditos de Instagram que andan contado calorías y gramos de azúcares de todo lo que compran.

Hemos repetido por activa y por pasiva que en una dieta saludable normal tiene cabida hasta la pizza los fines de semana y la Nutella en algún desayuno, siempre y cuando sea en contadas ocasiones y pequeñas cantidades. Una rebanada con Nutella a la semana no hace daño, tampoco una pizza los sábados, siempre que no sea con 8 ingredientes grasientos y después mantengamos nuestra rutina de deporte.

Comer debe ser un placer y una alegría diaria, no puede ser un sufrimiento, ni tampoco debemos restringirnos a nosotros mismos, salvo que sea por cuestiones de salud, por ejemplo, diabetes, colesterol alto, fallo renal, etc.

Plato de comida saludable

Causas y síntomas principales

La ortorexia tiene una serie de síntomas como cualquier comportamiento obsesivo compulsivo. Conocer esta información, puede ayudarnos a abrir los ojos o a aprender cómo afrontar que alguien cercano necesita ayuda.

Con respecto a las causas, no se sabe con exactitud qué provoca ese trastorno incluido entre los TCA, de hecho, comparte rasgos con la anorexia y la bulimia. Muchos psicólogos han llegado a la conclusión de que la ortorexia puede ser causada por la necesidad de controlar algunos aspectos de nuestra vida.

En lo referente a los síntomas es bastante amplio, y más en la actualidad con el acceso a redes sociales y donde casi cualquier persona puede dar lecciones y explicar qué es sano y qué no lo es llevándose por delante la autoestima y la confianza de miles de personas.

Aquellos que sufren ortorexia se llevan horas planeando sus menús semanales; no se saltan ni una comida, no se dan ningún capricho extra; siguen a rajatabla lo que otros le indican; son extremadamente estrictos hasta el punto de sentirse mal con ellos mismos, si no cumplen se castigan así mismo con ayunos o dietas aún más restrictivas; erradican alimentos de su dieta como el azúcar, los edulcorantes insanos, los aditivos, los aceites refinados, las harinas no integrales, etc.

Otros síntomas son que suelen ser personas muy abiertas y se prestan a debatir y al diálogo, y que no dudan ni un segundo en difundir su forma de ser y gritarlo a lo 4 vientos en Instagram y otras redes. Se muestran muy orgullosos de sus decisiones y se creen superiores frente a quienes no seguimos una dieta tan estrictamente saludable.

Suelen menospreciar a toda aquella persona que no les entiende, les toman por tontos o locos, que no siguen sus reglas o ideales, etc. Esto suele provocar a aislamiento social. Esto llega hasta el punto de perder hasta el apetito y solo comen de manera intuitiva, es decir, dejan de saber cuándo tienen hambre y cuándo se encuentran saciados. Si en el menú pone 200 gramos, es lo que se comen y punto.

La ortorexia empieza como una persona normal con hábitos de vida saludables, y comienza a convertirse en una obsesión y en un modo de vida. Una especie de secta unipersonal donde todos los de fuera son los malos y yo soy el mejor.

Diagnóstico y cómo afecta la enfermedad

Hay una serie de situaciones que nos van a ayudar a diagnosticarnos la enfermedad y a pedir ayuda. Por ejemplo, pasar más de 3 horas pensando en una dieta saludable; preocuparse mucho por la calidad y composición de los alimentos; sentimientos de culpabilidad si la calidad de la alimentación disminuye; asilamiento social; planificación excesiva de las comidas del día siguiente, etc.

A nivel físico, esta enfermedad afecta por el desequilibro nutricional. Al ser una dieta tan estricta, pueden darse carencias nutricionales importantes o incluso excesos de vitaminas y minerales, así como problemas de salud como osteoporosis, hipertensión, anemia, sistema inmune débil, perdidas de peso, etc.

A nivel psicológico, esta enfermedad machaca mucho y es que ejercer un constante autocontrol sobre nosotros mismos genera una presión insostenible llegando incluso a desarrollar trastorno de ansiedad, irritabilidad, estrés, depresión, aislamiento social, fobias a algunos alimentos, etc.

Comida saludable en un restaurante

¿Cómo se cura la ortorexia?

Esta enfermedad debe ser tratada por profesionales de la salud, empezando por psicólogos y médicos nutricionistas y con mucha paciencia, aprendiendo a comer de nuevo, con mucho apoyo de amigos y familiares, perdiendo el miedo al descontrol y a no saber qué vamos a comer mañana, haciendo deporte de forma sana, etc.

Lo más duro es la reintroducción de hábitos alimenticios y trabajar sobre las preocupaciones, miedos y emociones. Un largo camino que se puede superar si el paciente pone de su mano. La clave está en aumentar la flexibilidad de los pensamientos que se generan en torno a la alimentación, fortalecer la autoestima y mejorar las habilidades sociales.

¿Se puede prevenir?

Sí, la ortorexia se puede prevenir desde el mismísimo instante en el que vemos a un amigo, familiar, compañero de trabajo o clases, conocido, o nosotros mismos comprobando los ingredientes de forma obsesiva, controlando todo lo que come, calculando calorías del día, organizando menús, etc. Todo lo que se escape de la normalidad, es una señal de que algo no está bien.

Hay que estar muy pendientes a las señales y educar en hábitos de vida saludables, pero sin un exceso de restricciones ni prohibiciones, salvo que sea por tema de salud, como problemas cardiovasculares, diabetes, gastritis, fallo renal, hígado graso, etc.

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