Hace unos días te contábamos algunos ejemplos de deportes que podrían practicar los niños que no se encuentren motivados con los deportes en equipo. Uno de ellos era practicar artes marciales, y hoy te ayudamos a descubrir 7 razones por las que tu hijo debería apuntarse a este tipo de actividad si realmente le llama la atención.

Los niños (y los padres) se vuelven más activos

La razón por la que toda persona debería realizar algún tipo de ejercicio físico, es porque nos ayuda a mantenernos activos. Por desgracia, el sobrepeso y la obesidad se ceba bastante en pequeños y adolescentes, por lo que el deporte se convierte es una adecuada herramienta de lucha.
Es cierto que hay programas de deporte y educación física que son increíbles, pero no todos los niños son atletas ni les motiva de la misma manera.

Las artes marciales ofrecen muchos beneficios, pero sobre todo asegura una correcta forma física. El boxeo, el kárate o el muay thai son disciplinas que ayudarán a tu hijo a ponerse en forma de manera saludable.

Aprenden a encontrar el silencio

Estarás de acuerdo con que actualmente es bastante difícil mantener a un niño en silencio y tranquilo, a no ser que le demos vía libre con Internet y los videojuegos.
Con las artes marciales aprenden a que el mayor obstáculo de la vida son ellos mismos. En este tipo de clases no lo encontrarás distracciones como las que suelen darse en cualquier otro tipo de gimnasio. Todo el mundo está concentrado, no hay música alta ni televisores. Así que tu hijo aprenderá a estarse quieto y centrado en lo que tiene que hacer.

Conexión entre mente y cuerpo

En pocos gimnasios te enseñan realmente escuchar tu cuerpo. Es necesario que aprendas escuchar las señales, al igual que haces con tus pensamientos.

En las artes marciales se enseña a sentir, ver y escuchar, tanto interna como exteriormente. El miedo, la intuición y el coraje son algunos de los factores mentales que deben unirse a lo físico. Seguro que no es la primera vez que escuchas eso de estar “bloqueado por el miedo”.

Aumentan su confianza y respeto

En la mayoría de deportes ocurre este aspecto. Cuando un niño se ve capaz de avanzar y jugar con otros niños más grandes, aumenta la confianza en ellos mismos. Además, indirectamente les recuerda que deben tener un respeto por su contrincante, el cual suele ser más fuerte y grande.

Tranquilo, en la escuela de artes marciales no hay matones ni tipos duros que le vayan a hacer daño a tu hijo. Tan solo aprender a el sentido del respeto y la confianza, tanto por el mismo como por los demás.

Aprenden a recibir golpes

En cualquier arte marcial, no solamente nos preparan para golpear, sino que también nos enseña a recibirlos. Se podría llegar a comparar como una metáfora de la vida, en la que debemos aprender a lograr los éxitos y manejar cualquier tipo de decepción.

En las artes marciales, los niños aprenden a fallar. A todos les encanta ponerse la venda en las manos y empezar a golpear cosas, pero pocos mencionan lo desagradable que puede llegar a ser recibir un golpe sin estar preparado.

Aprender a respirar

Aunque respirar sea la práctica inconsciente de nuestro cuerpo, realizarlo de forma correcta cuando hacemos deporte es fundamental para tener un buen rendimiento. Te aconsejo que disfrutes viendo algún vídeo de artes marciales y observes cómo respira el deportista.

Ten en cuenta que el cuerpo aprovecha la fuerza de la respiración para moverse con éxito. Ya solamente una habilidad que puedas disfrutar cuando hace alguna actividad física, también te salvará en tu día a día.