Cómo quitar la congestión nasal en un bebé

Cómo quitar la congestión nasal en un bebé

Sofía Pacheco

La congestión nasal en bebés es algo que agobia mucho a ellos, porque no pueden respirar, eso unido a que se encuentran mal, doloridos y extrañamente cansados, y a nosotros, los adultos. Ver a un bebé sufrir no es agradable para nadie, por eso hoy vamos a dar varios consejos para conseguir descongestionar la nariz de un bebé.

Cuando la nariz se tapona, la salud del niño corre cierto riesgo, es por eso por lo que tenemos que tener a mano una aspiradora nasal para descongestionar su nariz lo antes posibles. Además, debemos tener todos los sentidos encendidos en alerta porque esos mocos pueden ser el resultado de un resfriado, alergia o gripe que está dando la cara.

¿Qué es la congestión nasal en un bebé?

Cuando vemos a nuestro bebé con la nariz atascada tendemos a entrar en pánico sobre todo cuando somos madres primerizas o estamos al cuidado de un bebé, como podría ser nuestro sobrino. Las causas más habituales de una congestión nasal suelen ser alergias u otras patologías como resfriados o gripes. Sea como fuere, debemos observar al menor para acudir al médico si hay síntomas de alergia, falta de aire, pitido en los pulmones, tos, fiebre, sangrado nasal, etc.

La congestión nasal que sufre nuestro bebé es por la inflamación de los tejidos nasales y por la acumulación de secreciones líquidas o secas que se atascan en la nariz taponando así la entrada y salida del aire. Se trata de una situación muy agobiante para todos, tanto para el bebé como para los padres.

Es muy importante descongestionar la nariz cada vez que veamos que no respira bien para facilitar la oxigenación del cerebro y que nuestro hijo no sufra ese agobio y esa ansiedad. Afortunadamente existen varios métodos que vamos a explicar a continuación y de entre todos ellos, vamos a decir cuál es que hemos probado nosotros y que recomendamos.

Métodos eficaces para descongestionar la nariz

Existen varios métodos eficaces para descongestionar la nariz en un bebé, y uno de ellos también lo usamos los adultos como es el suero fisiológico, pero al tratarse de un bebé, vamos a dar otras opciones más rápidas y prácticas como la aspiradora nasal.

Suero fisiológico

El suero fisiológico básico que sirve para adultos y nos, ya que dispone de una composición delicada y especialmente formulada para desinflamar y desatacar las fosas nasales de toda la familia. Además, este suero suele usarse también para limpiar los oídos, pero en el caso de bebés mejor preguntar a un pediatra.

Un bebé acostado boca abajo sobre un brazo para aliviar la congestión nasal

El modo de utilización es muy sencillo, pero si somos primerizos y estamos asustados, animamos a realizar 5 respiraciones profundas antes de iniciar el proceso:

  • Cogemos una jeringuilla (sin aguja) nueva a estrenar.
  • La introducimos en el bote de suero fisiológico y rellenamos unos 8 ml.
  • Ahora que alguien coloque al bebé en sus brazos mirando hacia el suelo (similar a la foto anterior) o acostado de lado.
  • Abajo de la cabeza del bebé colocamos una toalla, palangana, subo, lavabo o algo.
  • Introducimos la jeringa en una fosa nasal y exprimimos unos 3 ml.
  • El suero fisiológico saldrá por el otro orificio nasal liberando así al bebé de la irritante congestión nasal. Se recomienda repetir el proceso por la otra fosa para que el trabajo quede terminado y cortar rápido esa situación de estrés para todos.

Es un proceso desagradable, al igual que todos ya que se trata de un ser tan pequeño que está sufriendo mucho estrés, pero este es uno de los mejores métodos para descongestionar la nariz.

Spray nasal adaptado a su edad

No es la opción que más nos gusta, pero es muy eficaz. El spray nasal para niños suele estar basado en suero fisiológico, pero no es una solución tan natural, ya que contiene algunos ingredientes extras. Lo bueno es que cuenta con un aplicador anatómico que se adapta a la nariz del pequeño.

La forma en la que hay que aplicar esta solución es la misma en la que hemos aplicado el suero fisiológico del apartado anterior. Si nos decantamos por esta opción, lo mejor es buscar una marca que ofrezca un producto lo más natural posible.

Baños de vapor

Esta opción es muy común, sobre todo cuando un niño está malito con fiebre y hay que bajar esa temperatura lo antes posible. El baño de vapor abre las vías respiratorias y descongestiona las fosas nasales. Este método es algo más lento que el resto de formas que mencionamos en el texto, pero conviene saberlo por si algún día nos pilla esta situación y no tenemos ni suero, ni spray, ni aspiradora nasal a mano. También puede ser la opción mientras el otro progenitor corre a una farmacia a comprar alguna de las opciones que citamos en el texto.

Podemos aprovechar la hora del baño para potenciar el vapor y descongestionar la nariz del niño. No usemos agua con jabón, ni le metamos el dedo en la nariz, ni un pañuelo húmedo ni nada. El mismo vapor hará su función.

Aspiradora nasal

Es un método muy eficaz, pero es algo desagradable. Si somos sensibles a ciertas sustancias, situaciones, colores, olores, etc. Será mejor que este método lo haga otra persona. Es similar a la técnica del suero fisiológico, solo que, en lugar de expulsar con la fuerza de una jeringuilla, aspiramos con la fuerza de nuestros pulmones.

La aspiradora nasal consiste en un tubo de plástico extremadamente delicado y flexible con una boquilla de silicona que se introduce en la nariz del niño y por el otro extremo del tubo absorbemos con toda nuestra fuerza y extraemos la secreción (tranquilos papás y mamás, no pasa a nuestra boca). Además, con este método se consigue extraer las secreción seca y húmeda de cualquier tamaño o espesor llegando incluso a extraer aquella que está en la garganta, liberando al menor de la asfixia por culpa de la nariz taponada.

También está el tipo con forma de pera que no hace uso de nuestros pulmones, sino con la mano, como si fuera una bomba de aire manual o una pelota antiestrés. Ambos son seguros, eficaces al 100% y desarrollados y adaptados a los más pequeños de la familia.