Hay muchos niños que tienen que quedarse en el comedor del colegio porque sus padres así lo prefieren, tanto por horarios laborales como para mejorar la educación alimenticia. Cuando el comedor es el encargado de alimentar a los más pequeños, se intenta que sea en cantidades razonables (para evitar el desperdicio) y de forma equitativa.

En Japón, los profesores les explican a los más pequeños cuál es el contenido nutricional del menú y por qué es ideal para ellos. Para alumnos de secundaria, se dedica un tiempo para que aprendan a leer etiquetas nutricionales, hacer la compra, limpiar el pescado y cocinar de manera saludable. Además, una vez al mes, traen de casa una fiambrera con comida saludable preparada por ellos mismos.  Todo este movimiento se llama Shokuiku, y está diseñado para concienciar sobre hábitos dietéticos saludables entre los niños y adolescentes.

¿Qué es el Shokuiku?

Desde 2005, en Japón está vigente la Ley Básica del Shokuiku (Educación Alimentaria). Esta ley quiere promover hábitos dietéticos saludables y reducir los efectos negativos de una mala alimentación. Es un programa que necesita del compromiso de: niños, escuela y familia.
Por suerte, en España ha llamado mucho la atención y se está estudiando a fondo para intentar crear una asignatura llamada “Educación Nutricional“.

Los niños con edades entre los 5 y 16 años son unas auténticas esponjas de la información, por lo que pueden aprender a darle la importancia necesaria a su manera de comer. Es fundamental que se les enseñe a elegir, comer, cocinar y comprar. Es un proceso costoso, pero estamos ante la mejor inversión a largo plazo.
Para que funcione correctamente, los padres deben respaldar los hábitos aprendidos en la escuela. Es la única manera de que se asiente el conocimiento en los más pequeños. De poco sirve que conozcan los beneficios de la fruta, si en casa no se consumen.

No seguir una dieta saludable es el problema

Entorno a 1980, se diseñó un patrón de dieta japonesa, que consistía en tener el arroz como alimento básico y combinarlo con pescado, carne, verduras, fruta y leche. Desde un punto de vista nutricional, puede llegar a ser saludable, pero con el paso de los años los japoneses se fueron desentendiendo de esta dieta. Entonces, cuando en 2005 se implanta el Shokuiku, se conoce que el 30% de los hombres entre 30 y 60 años tenía sobrepeso, y que había demasiadas mujeres obsesionadas con la delgadez.

Algo parecido está pasando en España, cada vez es más difícil seguir una dieta mediterránea correctamente. Así que incorporar un programa parecido al de los japoneses, podría llegar a ser una solución a la poca educación alimenticia que existe en la sociedad española.