Aprovechando que muchos niños acaban de empezar el curso escolar, hay padres que deciden apuntarlos en algún deporte como clase extraescolar o como hobby. A partir de los 3 años es bastante normal que los pequeños empiecen a interactuar con otros niños y adultos en el mundo del deporte.

Es fundamental que sea el niño el que elija qué actividad física quiere practicar. Algunos padres apuntan a sus hijos a aquellas clases a las que me gustaría haber ido cuando eran pequeños y por las que tienen cierta frustración.
Y en relación a todo esto, hay una frase que nunca debes pronunciar hacia un niño. Te contamos cuál es y cómo puedes decir las cosas de otra forma sin desmotivar al pequeño.

Para de decir “no puedes”

¿Cuántas veces has escuchado a alguien (profesor, monitor o padre) decir a un niño que es “imposible” o que “no puede” hacer algo? Seguro que hasta lo has sufrido cuando eras una pequeña persona. A mí también me pusieron límites mentales por culpa de frases como esas. Cuando te haces mayor, puedes suponerte un reto el querer demostrar a alguien que sí puedes; pero cuando eres un crío, te dicen que algo es imposible, se establecerá un límite mental que quizás nunca se rompe.

Personalmente, yo he sido una niña patosa, con poca coordinación y a la que nunca se le dieron bien los deportes. O eso es lo que me habían dicho. Estaba llena de límites mentales, que actualmente he sabido que no era ciertos. ¿Quién me había dicho que era torpe saltando a la comba o que no aguantaría 30 minutos corriendo?
Pero no es solo un problema que afecta a los niños. En la sociedad existen muchísimas barreras absurdas, como que las mujeres no pueden levantar peso pesado o que los hombres no son tan flexibles.

Lo curioso es ver a padres que rompen cualquier barrera y ven cómo evoluciona su hijo, tanto física como mentalmente. Hay jóvenes que quieren seguir los pasos de sus padres, y si ven en casa que se ama el deporte, ¿por qué vamos a ponerle freno por muy pequeños que sean? En vez de decirle que tal ejercicio es imposible para él, déjalo que lo intente para que sea consciente de cuál es su capacidad.

Dentro de cierta seguridad, lo imposible es posible. Vemos cómo hay atletas que mejoran su marca, cómo hay personas mayores que llegan a ser campeones mundiales o cómo un chaval de 17 años fue campeón de golf profesional.

¿Qué podemos decir en vez de “imposible”?

Tanto si eres padre, entrenador, monitor o profesor, la palabra imposible debe estar fuera de nuestro vocabulario. Puedes usar términos como:

  • Prueba“. Déjalo que lo intente, deja que pruebe antes de hacer.
  • Todavía no“. No le prohibas a largo plazo ni le digas que no es capaz de hacer algo. Hazle entender que hoy no puede hacerlo, pero que en un futuro seguramente sí.
  • Vuelve a intentarlo“. Para que algo salga bien es necesario que se practique mucho. Animar a que los niños aprendan de sus errores, les ayudará para evolucionar y mejorar.