El entrenamiento de fuerza en niños es un tema que siempre ha creado bastante debate. ¿Es dañino para la salud? ¿Tan solo se puede coger peso cuando pasamos a la edad adulta? En 2001, la Academia Americana de Pediatría revisó su opinión respecto a los niños y al entrenamiento de fuerza. No están muy de acuerdo con el levantamiento de pesas de forma competitiva ni culturismo en niños, pero opinan que “se pueden llevar a cabo programas de entrenamiento de fuerza para mejorar el rendimiento deportivo, rehabilitar lesiones, prevenir lesiones y/o mejorar la salud a largo plazo”. Siempre ha estado presente el mito de que el entrenamiento de fuerza influye negativamente en el crecimiento y aumenta el riesgo de hipertensión, pero no es cierto.

Con el auge del CrossFit y el entrenamiento funcional, muchos niños quieren imitar a sus padres, por lo que no es raro ver que se animen a levantar una kettlebell o hagan burpees. Por supuesto, no es recomendable dejar que levanten cargas pesadas, pero tampoco es dañino permitir que levanten la kettlebell más ligera de vez en cuando. Cada vez hay más niños que admiran este tipo de actividad física, así que es una alegría conocer que los expertos den una opinión positiva al entrenamiento de fuerza en niños.

¿Qué pautas establece la Academia Americana de Pediatría?

Los pediatras determinaron una serie de pautas para los entrenamientos de fuerza en niños. Una de ellas es que «un programa de fortalecimiento general debe dirigirse a todos los grupos musculares principales y al rango completo de movimiento«. ¿A alguien se le ocurre un material mejor que la kettlebell? Claro que en adultos es altamente recomendable, ¿pero y en niños? ¿Es seguro?
Hace tiempo te presentamos CrossFit Kids, una disciplina adaptada a los más pequeños, y en la que encontramos el uso de kettlebells. Así que a continuación te contamos los tres principales beneficios de este material en niños:

Las kettlebells trabajan varios grupos musculares a la vez

Las pesas rusas requiere que una persona se centre en el acondicionamiento de todo el cuerpo. Al levantar y controlar una kettlebell, obligamos a que todo el cuerpo, particularmente el core, se contraiga como un grupo y desarrolle fuerza y ​​estabilidad. Por ende, el entrenamiento con kettlebell ayuda a trabajar múltiples grupos musculares, a la vez que mejora la resistencia y la fuerza.

Proporcionan un entrenamiento dinámico

El entrenamiento de fuerza en niños puede ser peligrosos dependiendo del material que usemos. Por ejemplo, que un niño cargue con una barra en su espalda sin desarrollar es una lesión segura. Su columna es aún débil y cargar con una barra puede provocar un desastre. En cambio, las kettlebells fomentan los movimientos dinámicos, en vez de los estáticos. Los swings de kettlebell son un ejercicio perfecto con gran potencial dinámico.

Evidentemente, esto no implica que un entrenamiento dinámico sea un entrenamiento seguro. La técnica debe ser estudiada como en cualquier otro plan de entrenamiento de fuerza. Realizar swings está muy bien, pero es necesario conocer el movimiento de ese ejercicio dinámico.
Por ejemplo,en el swing no solamente hacemos el movimiento gracias al brazo, sino que se recibe un impulso por los músculos de las piernas, las caderas, la espalda y los glúteos.

Se realizan movimientos funcionales que imitan a los cotidianos

El ejercicio físico, a cualquier edad, es una buena base para mantenernos en forma y prevenir lesiones. Concretamente, la kettlebell es perfecta para esto porque su forma (sobre todo el asa) motiva a los niños a que la usen; y puede ser ligera o pesada, pero manteniendo un tamaño relativo.

Los niños no entrenan para conseguir una gran musculatura (ni deberían), pero sí es interesante que aumenten la fuerza general y la condición del cuerpo mediante el ejercicio aeróbico y el entrenamiento de fuerza. Más allá de los beneficios fisiológicos, las kettlebells ofrecen otras ventajas a los niños, como controlar el peso y mejorar la salud general. Además, gracias a que este material permite un entrenamiento de corta duración, los niños con necesidades especiales y falta de atención podrán seguirlo sin problema.

Por supuesto, cualquier entrenamiento de fuerza (tanto si eres adulto como niño) es necesario que cuente con la supervisión de un entrenador. La mayoría de nosotros nos obcecamos en aumentar de peso antes de dominar la técnica, lo cual es un completo error. Ya sabes que los niños, por naturaleza, van a levantar cosas contantemente; las kettlebells tienen un asa segura y fácil para los niños, así que es otro punto a favor.