Desde hace varios años se ha creído en el mito de que el entrenamiento de fuerza en niños es peligroso para su salud, incluso que no les permite crecer lo suficiente.

Todo surge, cuando la década de los 70, unos investigadores japoneses estudiaron el caso de niños trabajadores y se dieron cuenta de que eran anormalmente más bajitos. Así que concluyeron que el hecho de trabajar moviendo y levantando pesos había propiciado el atrofiamiento del crecimiento en los niños.
Es por eso que muchas personas creen que los niños y adolescentes no deben entrenar con pesas, ni realizar entrenamiento de fuerza con su propio cuerpo.

Analizamos si es cierto que esto provoca una baja estatura o si crea falta de testosterona.

El entrenamiento de fuerza es beneficioso a cualquier edad

Hasta ahora se pensaba que realizar ejercicio físico levantando peso podría podría lesionar a los niños. Una investigación publicada en Pediatrics, confirma que no solamente es seguro, sino que también es beneficioso y esencial para su funcionamiento.

El estudio realizado por el Instituto de Ciencias de la Educación e Informática Deportiva en Alemania, analizo durante 60 años a niños que realizaban entrenamiento de peso. Estos niños y niñas tenían entre 6 y 18 años, y no encontraron ningún peligro a ninguna edad.

Los niños se hicieron más fuertes y, concretamente los adolescentes consiguieron aumentar su esfuerzo considerablemente. El progreso fue lineal, por lo que no aumenta brutalmente después de la pubertad, a pesar de que los niños de su edad rebosan testosterona.
Uno de los factores principales también fue la consistencia: Los niños que realizaron entrenamiento de resistencia dos veces a la semana durante un mes, consiguieron mejores rendimientos de fuerza frente a los que solo se ejercitaban una vez a la semana.

Entrenar fuerza no desarrollará exageradamente sus músculos

A pesar de que muchas personas piensen que si sus hijos se entrenan fuerza aumentará su masa muscular, esto no es posible al mismo nivel que los adultos. Normalmente, los hombres adultos aumenta su masa muscular significativamente al entrenar con pesas (hipertrofia muscular), pero en el caso de los jóvenes casi que no se aumenta la masa de manera tan obvia como resultado del entrenamiento de fuerza.

El aumento de fuerza provoca cambios neurológicos: el sistema nervioso interactúa de forma más eficiente con los músculos, por lo que quizás entrenar con pesas es más beneficioso desde el punto de vista filosófico y fisiológico.
De hecho, los científicos del estudio aseguran que tanto los niños como los jóvenes pueden lograr reducir el riesgo de lesiones, y no al revés.

No es necesario entrenar la fuerza con pesas o maquinaria, se pueden usar pelotas medicinales, bandas elásticas o el propio peso corporal. Cualquier edad es buena para empezar a entrenar, pero parece que es especialmente beneficioso entre los 7 y 12 años. Justo en esas edades los niños son muy ansiosos y se pueden mejorar las ganancias de fuerza y los rangos de movimiento.