¿Quién no recuerda ir a clases de natación con el colegio o de forma extra escolar? Son muchos los padres que se preocupan por que sus hijos aprendan a nadar cuanto antes a modo de supervivencia, pero la natación infantil tiene muchos más beneficios de los que apenas se nombran.

Nadar es uno de los deportes más completos que podemos realizar a cualquier edad. Mantenemos activos la mayoría de los músculos de nuestro cuerpo, regula los niveles de colesterol y evitamos caer en el sobre peso u obesidad. Aun así, en España, menos del 10% de los niños practican este deporte. La mayoría se decanta por el fútbol, baloncesto o balonmano, siendo el sedentarismo otra opción.

¿Cómo se aprende a nadar?

Muy posiblemente, aprender a nadar te quede bastante lejos en el tiempo, ¿pero recuerdas cómo eran esas primeras clases? Los expertos aseguran que existen tres fases por las que pasan los niños hasta que aprender a nadar:

  • Supervivencia. Te lo contábamos antes. Mayoritariamente, la principal función de aprender a nadar es evitar ahogarnos. Los niños aprenden a familiarizarse con el agua, respirar y flotar. Una vez aprendido esto, se pasa a enseñarles técnicas para moverse.
  • Independencia. Se realizan desplazamientos, saltos a la piscina, juegos con los compañeros…
  • Destreza. Una vez que saben “mantenerse” a salvo en el agua, pasa a verse la natación como una práctica deportiva. Se les enseñan los diferentes tipos de nado, las técnicas… Aumenta la exigencia y la mayoría de los padres quitan a los niños de la natación después de aprender a nadar.

¿Qué beneficios aporta la natación?

Repetimos: no importa la edad a la que se practique la natación, sus beneficios son múltiples en muchas partes del cuerpo, ya que moveremos los grandes grupos musculares. Es una manera ideal de luchar o prevenir el sobrepeso, la obesidad o la hipertensión arterial. La obesidad es una enfermedad que hay que erradicar cuanto antes, no se trata de hacer sentir mal al niño, sino de cambiar sus hábitos por unos más saludables. El 80% de los niños que sufren obesidad, la sufrirá también cuando sea adulto.

La natación ayuda a mantener activo nuestro sistema circulatorio, regulando los niveles de colesterol y evitando la aparición de arteriosclerosis. Además, los niños que sufren diabetes pueden ver cómo su metabolismo mejora al reducir los niveles de glucosa en sangre cuando nada.

Aunque no lo parezca, la natación mejora notoriamente la flexibilidad, la agilidad y la coordinación. Son tres características fundamentales para que empiecen a desarrollarse cuando son niños, sobre todo la coordinación. Es un deporte que puede ayudar a mejorar en sus estudios y a ser más ágiles mentalmente.
Asimismo, como cualquier deporte colectivo, favorece a la socialización. Harán juegos en los que tendrán que salvar a otros, siendo algo muy útil para sus vidas.

Por último, cabe destacar que el bañador les hará autoaceptarse y no juzgar a los demás físicamente.