Los niños tienen que enfrentarse cada día a su mayor enemigo: la mochila. En los últimos años ha sido habitual ver cómo hay mochilas con más de 10 kilos de peso cagadas a hombros de niños muy pequeños. ¿Qué consecuencias conlleva el sobrepeso en una espalda en desarrollo? ¿Es mejor la mochila con carrito?

Seguramente, de pequeño también tuviste que cargar diariamente con 5 libros, más los correspondientes cuadernos, el estuche, el diccionario e, incluso, la biblia. Con suerte, conseguías que tus padres pudieran cargarla hasta la puerta del colegio, pero sino… ¡dolor de espalda!
Si tienes hijos y no quieres que sufran lo mismo que tú, te vamos a contar las consecuencias que tiene el sobrepeso de la mochila y cómo podemos evitarlo.

El peso influye en su desarrollo

No debemos olvidarnos nunca de que un niño está en fase de desarrollo continua. Sus músculos y huesos tienen a crecer provocando dolores puntuales, que pueden ser confundidos con las lesiones que puede provocar una mala transportación del material escolar sobre la espalda.

Los médicos recomiendan que el peso de la mochila corresponda al 10% del peso del niño. Es decir, si nuestro hijo pesa 35 kilos, su mochila no debería sobrepasar los 3’5kg. Obviamente, esta cifra está muy alejada de la realidad.
Si cargamos la espalda demasiado, no solo podemos provocar una lesión, sino que puede empeorar hasta una escoliosis.

¿Y es recomendable la mochila con carrito? Hay expertos que dicen que es una mejor opción; pero otros confirman de el estar tirando del peso con un solo brazo, puede aumentar la curva de atrás y acabar produciendo dolores de espalda. Así que lo más recomendable es no exceder en el peso y llegar a un acuerdo con los profesores.
La mejora de la tecnología también ha influido mucho en este tipo de problemas; cada vez hay más libros digitalizados y algunos colegios usan tablets en vez de cuadernos.

Consejos para mejorar la espalda del niño

Si por cualquier impedimento, nuestro hijo tiene que seguir cargando con una mochila pesada, lo mejor es que le ayudes a seguir los siguientes consejos:

  • Cargar la mochila en los dos hombros. Nada de volcar el peso solo en uno, de esta forma podremos equilibrar la carga y evitar que la columna se deforme.
  • Realizar ejercicio. Motivar al niño para realizar ejercicio es algo de obligado cumplimiento, pero más aún si conseguimos fortalecer su musculatura dorsal para evitar lesiones graves.
  • Llevarla con una altura adecuada. Debes impedir que la mochila esté muy por debajo de su cintura, ajústala a unos 5 centímetros por arriba de la zona lumbar.
  • No llevar la mochila durante mucho tiempo. Carga con peso durante más de 10-15 minutos podría suponer un problema. Si viajas en transporte público, lo mejor es mantener la mochila en el suelo hasta que tengamos que salir.
  • Organiza bien su contenido. Cuanto más cerca de la espalda pongas con libros con mayor peso, mayor estabilidad tendrá. Incluso es preferible que lleve algún cuaderno o fichero en la mano para equilibrar.