Te hemos contado en varias ocasiones los beneficios que el deporte tiene sobre los más pequeños. Éste favorece su salud, crecimiento, desarrollo y habilidades psicomotrices y sociales. Sin embargo, no todo vale. Descubre por qué es importante que los niños elijan el deporte que quieren practicar. De lo contrario, las aportaciones podrían no ser tan positivas como deberían.

Obligar a nuestros hijos a que practiquen el deporte que a nosotros se nos antoja, se aleja mucho de lo bonito que resulta inculcarles la importancia de la actividad. Y es que, el hecho de saber que el ejercicio es bueno para su salud, no justifica que debamos forzarles a hacer lo que nosotros hacemos, o hacíamos; o a que satisfagan la espinita que a nosotros se nos quedó clavada. Tal vez a ti te hubiera gustado llegar alto en el mundo del fútbol, por ejemplo, y no pudo ser; eso no justifica que el pequeño deba cumplir tus sueños, sino crear los suyos propios.

La necesidad del deporte en los niños

Aunque de adultos pensemos en la época infantil como un anhelo, en el que lo único que hacíamos era jugar, la realidad se aleja de esta fantasía. Los niños se enfrentan a mucha presión y tareas: madrugan, pasan muchas horas en el colegio y deben cumplir las expectativas que los profesores, compañeros y padres depositan sobre ellos; tanto a nivel académico, como personal y social.

El deporte supone un momento de diversión, un hábito saludable que para ellos supone un juego. Es una manera de desconectar, de relacionarse y liberar las tensiones y la energía que les sobra, para poder descansar de una forma efectiva. Si a nosotros se nos ocurre la idea de exigirles que vayan a sus clases extraescolares de baloncesto, cuando a ellos este deporte no les satisface, estamos provocando que crezca su frustración y descontento. De esta manera, no disfrutan del deporte y provocamos en ellos una pesadez que podría hacerles adquirir un concepto equivocado de la práctica deportiva.

La importancia de que los niños elijan el deporte que quieren practicar

Cuando los más pequeños tienen la responsabilidad de elegir aquello que más les gusta, se divierten practicando. Esto mejora su autoestima y potencia sus ganas de aprender y mejorar. Desean asistir a los entrenamientos, se llevan bien con sus compañeros y aprenden con gusto los valores de disciplina, responsabilidad, dedicación, compañerismo y perseverancia del deporte.

Recuerda, es muy importante que los niños practiquen actividad física desde pequeños de forma frecuente. Pero aun es más importante que ellos decidan qué es lo que quieren hacer.