¿Cuál es la edad mínima para ir a un gimnasio?

¿Cuál es la edad mínima para ir a un gimnasio?

Luís Mesa

Cada vez es más común ir al gimnasio y encontrarte con niños y adolescentes haciendo rutinas que a todas luces le quedan grandes. Los músculos tienen una etapa de formación, y añadirle excesiva carga de peso y esfuerzo podría llegar a ser contraproducente. Bajo todo esto, ¿a qué edad podría un adolescente comenzar a tener una rutina de gimnasio? La clave es pensar en que no sea tanto el gimnasio como las máquinas y ejercicios que realice. El gimnasio en sí no es para nada malo.

Los niños necesitan hacer ejercicio tanto como los adultos, por lo que es adecuado que vayan al gimnasio a partir de los 2 años aproximadamente. Los expertos recomiendan que los niños hagan al menos una hora de ejercicio todos los días. Los beneficios del ejercicio incluyen controlar el estrés, aumentar la autoestima, mantener un peso saludable, desarrollar un cuerpo saludable y mejorar el sueño. El tipo de actividad que realiza un niño en el gimnasio depende de su edad y madurez física.

Edad adecuada

No hay una edad determinada para comenzar a ir a un gimnasio. De hecho, en la actualidad asociado al deporte de élite, no será extraño ver a chavales en edad cadete o infantil teniendo sesiones de gimnasio, sin ningún tipo de problema.

La clave no será la edad tanto como las actividades que puedas realizar. Aunque recomendemos antes de la mayoría de edad deportes de equipo preferiblemente al gimnasio, lo cierto es que muchas actividades no tienen por qué afectar al crecimiento ni el desarrollo muscular del chico.

El físico y con ello el entorno muscular se desarrollará de manera natural hasta los 18 en las chicas y los 21 en lo chicos. Bajo esta tesitura, antes de estas edades no debería ser del todo recomendable aplicar duras rutinas de tonificación para ganar masa.

2 a 3 años

El gimnasio puede ayudar a un niño pequeño a mejorar sus habilidades motoras, a través de actividades como correr y lanzar. Las clases de gimnasia para niños pequeños son apropiadas, pero deben enfatizar la diversión sobre la estructura y la creatividad sobre la forma estricta.

Las clases preescolares de gimnasia están orientadas a la conciencia corporal, mientras fortalecen las habilidades lingüísticas, la cooperación y las habilidades de observación. Los huesos jóvenes no deben estirarse de manera rigurosa ya que los esqueletos aún se están desarrollando.

Se puede jugar con un niño mientras está en el gimnasio usando juegos como el salto de rana. A medida que maduran las habilidades motoras, los juegos pueden volverse más complejos incorporando movimientos como correr, saltar, brincar y atrapar. Incluso, pueden disfrutar de clases adaptadas para niños pequeños de natación, yoga y gimnasia.

niña en un gimnasio

4 a 5 años

A medida que sus habilidades motoras maduran, las clases de gimnasia de un niño pueden volverse más complejas, incorporando movimientos como correr, saltar, brincar y tocar. Puden disfrutar de las clases en el gimnasio, como natación y gimnasia.

Se puede introducir la gimnasia, siempre que el énfasis siga estando en la diversión y la creatividad, en vez de un régimen de acondicionamiento físico riguroso y estructurado para desarrollar aún más sus habilidades motoras, mejorando el equilibrio y la coordinación. Muchos gimnasios tienen clases que enseñan los conceptos básicos a partir de los 4 años.

De 6 a 12 años

Un niño de escuela primaria comienza a tomar más de sus propias decisiones sobre cómo quiere hacer ejercicio. Es posible que disfrute de reuniones deportivas de gimnasio más organizadas hasta tres veces por semana.

Están listos para que las clases de gimnasia se extiendan más allá de lo básico durante estos años para ayudarla a desarrollar su propio estilo. Sus actividades en el gimnasio pueden incluir yoga, escalada en roca y clases de gimnasia más avanzadas, así como actividades grupales como ​​béisbol, baloncesto, fútbol, ​​equitación y natación.

Edades 13 a 18 años

Un adolescente comienza a hacer ejercicio de una manera muy estructurada, que se asemejará más a una rutina de ejercicio como adulto. El ejercicio le damos a un adolescente es una alternativa a las actividades sedentarias como los videojuegos, mirar televisión y navegar por Internet.

Con esta edad pueden elegir entre actividades de gimnasio individuales, como trotar, nadar o levantar pesas, o deportes de equipo, como fútbol, ​​baloncesto o lucha libre. Es apropiado que comience a levantar pesas, si esto despierta su interés. Una vez que comienza la pubertad, tienen las hormonas necesarias para desarrollar músculo a través del entrenamiento de resistencia formal, como el levantamiento de pesas.

El peso, clave

Como en cualquier deporte, todo es cuestión de adaptar el gimnasio a su medida. Al mismo tiempo que las zapatillas serán más pequeñas o en el baloncesto el balón ligeramente más pequeño, en el gimnasio debe pasar igual. El problema no serán las pesas, tanto como el peso de ellas. Un chico de quince años (por poner un ejemplo), no podrá asumir el peso de la rutina de uno de 25, sea cual sea su complexión muscular. Un sobrepeso no solo podría llevar a lesiones sino también a un atrofie en el crecimiento de músculos y huesos.

De esta manera nos atreveríamos a afirmar que la edad idónea para muscular se encuentra en la década entre los veinte y los treinta años. Esto no cierra la puerta a que a los quince hayas empezado a familiarizarte con el gimnasio, y que tu etapa de musculación empiece estando como un toro físicamente. Recuerda, el gimnasio no es el problema.

Partido de balonmano

Antes de la pubertad, deporte de equipo

Es justo considerar que el trabajo de gimnasio te hará aprender mucho. Desde adaptarte a una rutina, pasando por dedicación y esfuerzo, asumir un entrenamiento no solo es hacer caso a un monitor y ganar masa física, ni mucho menos.

Pero lo cierto es que antes de los quince años, donde el chaval aprenderá más será en un deporte de equipo. Además de ser mucho más sencillo de acceder a él gracias al colegio o los equipos de barrio, aprenderá valores como la amistad, el compañerismo, la competitividad y ganará amigos. Antes de la pubertad en el gimnasio no podrá pasar de la cinta prácticamente, y en un deporte de equipo dispondrá de entrenamientos diarios donde disfrutar del deporte, estar fino físicamente y conocer gente.

Cuando todo esto se cumpla, las puertas del gimnasio pueden abrirse de par en par. De una manera progresiva, desde los 16-17 años pueden iniciarse rutinas a escala de la edad, y con la llegada de la veintena la etapa de musculación puede inaugurarse. Pero como en todo, cada cosa en la vida debe ir a su tiempo.

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