Trucos para dormir a un bebé en plena ola de calor

Trucos para dormir a un bebé en plena ola de calor

Carol Álvarez

Son muchos los padres que se preguntan cuál es la mejor forma de dormir a sus bebés, sobre todo en épocas en las que hace demasiado calor. Los más pequeños aún no tienen concepto de tiempo, por lo que se despiertan con frecuencia a lo largo del día, sin importar la hora o el lugar; además, contamos con el handicap de que no se expresan para que los entendamos.

Con la llegada de las vacaciones de verano, las rutinas de las familias cambian, lo que puede alterar el sueño del bebé, haciendo que estas limiten las actividades estivales con el fin de que tu niño o niña duerma.

Los recién nacidos tienden a dormir una media de 14 a 17 horas al día, despertándose cada poco tiempo para alimentarse. Por esta razón, los padres intentan desarrollar formas de dormir a sus hijos de la manera más eficaz. Encontrarás numerosos consejos en Internet, e intentarás guiarte por las historias de tu madre, pero no existe un patrón único para cada bebé.

Consejos para que los bebés concilien el sueño

Conseguir que un bebé duerma plácidamente en verano puede ser complicado. Sobre todo en ciertas zonas donde el clima es árido y húmedo. Tampoco es una cuestión de que debamos mantener el aire acondicionado toda la noche, puesto que podrían caer enfermos o coger frío. No obstante, hay algunas recomendaciones que nos permiten dormir a los más pequeños en plena ola de calor.

  • Permitir que duerma en la habitación. Durante los primeros meses de vida, muchos padres optan por colocar una cuna al lado de su cama para facilitar las tomas. También es una buena opción para supervisarlo por la noche y tenerlo cerca en caso de que necesite nuestra atención.
  • Antes de dormir, realiza una rutina tranquilizante. Esto le ayudará a relajarse y facilitará su sueño. Puede ser mediante un baño relajante, un suave masaje o utilizando luces tenues y música tranquila.
  • Acuesta al bebé cuando esté adormilado. Sin que llegue a estar dormido del todo. Esto mejorará a que relacione estar tumbado con el momento de dormir. Se recomienda que el bebé no duerma en la cama con los padres, de esta manera aprenderá cuál es su lugar para descansar.
  • Establece rutinas. Aunque es recomendable crear rutinas tranquilizantes, también se recomienda establecer hábitos para que los bebés se duerman. Además de ayudarles a conciliar fácilmente el sueño, también es un método de ayuda para que los padres favorezcan el desarrollo de su hijo.
  • Deja de succione algo. Hay muchas posibilidades de que concilie el sueño si tiene algo en la boca. Succionar y chupar es una práctica que les relaja mucho; por lo que es habitual que se duerman tomando el pecho o mientras beben el biberón. Considera darle el chupete a tu hijo para facilitar ese proceso.
  • Duérmelo con el movimiento del carrito. Algunas empresas han creado una tira que se coloca en las ruedas del carrito, generando una pequeña imperfección que realiza un ligero traqueteo cuando se mueven. La finalidad es reproducir el mismo movimiento que cuando se pasea sobre los adoquines de una ciudad, y así poder asegurar el sueño de los más pequeños en cualquier lugar mientras los padres disfrutan de sus vacaciones de verano.
  • Cada bebé es diferente, así que lo que puede funcionar en uno puede no hacerlo en otro. Hay que darles tiempo, ir estableciendo hábitos y rutinas, e ir probando qué técnicas funcionan mejor  para cada uno.

    bebé con calor

    ¿Es seguro que un bebé sude mucho?

    La sudoración es natural, es una forma en que nuestros cuerpos nos refrescan. Pero es cierto que algunos bebés sudan más que otros. Si el bebé se siente muy sudoroso, comprobaremos cómo de caliente está tocándole la nuca. Si se siente caliente al tacto, lo limpiaremos con una toalla húmeda, en la cara, el cuello, los brazos y las piernas, y abriremos las puertas y ventanas internas, para que se cree una brisa natural y fluida.

    También es una buena idea tratar de mantener la casa fresca durante todo el día. En los países mediterráneos, la gente evita el calor con las cortinas sin abrir. Esto evita un efecto invernadero, donde el calor se acumula y sube al interior. También se cierran puertas y ventanas para evitar que entren las altas temperaturas.

    No debemos asustarnos si un bebé duerme más profundamente de lo habitual cuando hace calor. El calor puede dejarnos a todos letárgicos, lo cual es bastante natural. No hay que preocuparse demasiado a menos que tengamos problemas para despertar a un bebé o que muestre un comportamiento extraño.

    Se recomienda una temperatura ambiente de entre 16º C y 20º C. De hecho, 18º C es lo correcto. No es fácil saberlo simplemente adivinando cómo de caliente o fría está una habitación. Afortunadamente, hay algunos termómetros de habitación realmente buenos, y no demasiado caros, en los que vale la pena invertir.

    Si hace más de 23º C, se recomienda que tan solo duerman con una sábana. Si la temperatura es de entre 20 y 22º C, deberían dormir con una sábana y una manta. A partir de ahí, por cada dos grados menos de temperatura se debería añadir una manta.

    ¿El calor excesivo dañará al bebé?

    Existen preocupaciones de que el sobrecalentamiento puede aumentar el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante. Pero eso no significa que debamos ponernos demasiado ansiosos durante los períodos de calor. La ciencia sugiere que es más probable que los bebés se sobrecalienten cuando están demasiado vestidos cuando hace frío.

    Aunque el estrés por calor es, sin duda, un factor que contribuye a algunas muertes infantiles inesperadas, el estrés por calor parece ser un problema mayor en climas fríos, cuando los padres pueden envolver a su bebé con más fuerza. Con el exceso de ropa, al bebé le puede resultar difícil enfriarse y sufrir estrés por calor. Los bebés realmente no necesitan mucho más abrigo o ropa que los adultos en condiciones de calor. Es poco probable que un pequeño sufra daños debido a las altas temperaturas ambientales que un adulto podría soportar.

    Lo más importante es que debemos asegurarnos de que no haya posibilidad de que la cabeza de un bebé se cubra con ropa de cama o ropa. Los bebés pueden perder calor de forma realmente efectiva, cuando sea necesario, de la cabeza. Y, por supuesto, siempre debemos asegurarnos de poner a dormir al bebé boca arriba. Una de las posibles razones por las que poner a los bebés a dormir boca arriba es porque hcerlo boca abajo aumenta el riesgo de muerte inesperada.

    Cuando hace mucho calor, es mucho más probable que las personas duerman boca arriba, ya que pueden mantenerse frescas más fácilmente en esta posición. Esta no es la única razón por la que nunca se debe acostar a los bebés boca abajo (dormir boca abajo es un riesgo importante para los bebés, independientemente de la temperatura ambiental), pero puede ser útil que los padres entiendan cómo asegurarse de que su bebé esté ni demasiado caliente ni demasiado frío.

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