Si llevas un tiempo dándole vueltas a introducirte en la práctica del yoga, deja de pensar y anímate. Se trata de una disciplina cada vez más extendida por sus enormes aportaciones para la salud física y mental. Además, si realizas tu práctica al aire libre, estarás añadiendo aún más ventajas. ¡Te lo contamos!

El yoga busca alcanzar la plenitud mediante una serie de descubrimientos internos. Y es que, cuando las personas somos capaces de escucharnos a nosotros mismos, con respeto y atención, todo parece dar un giro positivo. Centrarnos en el momento presente tiene muchos beneficios sobre la manera de ver la vida y enfrentar ciertas situaciones. Por ello, el yoga, en cualquiera de sus vertientes, ofrece herramientas con las que enfrentar el mundo. ¡Por algo cada vez más personas se animan a integrarlo en sus vidas!

Beneficios de practicar yoga al aire libre

1. Mejora la concentración

Nuestro cuerpo estará disfrutando del ambiente de la naturaleza. Los sonidos de la misma, el aire puro, la amplitud… nos permitirán alcanzar la concentración con más facilidad.

2. Recarga la energía

Pasar tiempo en la naturaleza libera tensiones y estrés acumulado, y aumenta la energía de nuestro organismo. Si, además, realizamos la práctica al aire libre, nuestros cinco sentidos se agudizan y fortalecemos el cuerpo y la mente.

3. Paz interior

Cuando estamos en silencio y nos escuchamos a nosotros mismos, podemos encontrar muchas respuestas y lograr la serenidad que tanto necesitamos. El ruido de los quehaceres cotidianos, a veces interrumpe la escucha de nuestros propios deseos. La naturaleza es la mejor opción para lograr la paz interior.

4. Repirar aire puro

Practicando los ejercicios de respiración en el exterior, introducimos aire más puro y limpio en nuestro cuerpo. Prestar atención a la respiración y aprender a hacerlo de la manera correcta, es uno de los caminos del yoga hacia el bienestar.

5. Equilibrio interno y externo

Realizar yoga sobre distintos terrenos, nos hace trabajar de una forma más completa y nos enseña a adaptarnos a los  distintos relieves (arena, hierba, roca,…). Además, las ventajas de los sonidos del ambiente, favorecen la escucha y equilibran nuestro interior. Practicar yoga al aire libre es un auténtico regalo para nuestro ser.

6. Vitamina D

Si lo practicamos en momentos de sol, preferiblemente por la mañana o a última hora de la tarde, estaremos adquiriendo la vitamina D tan necesaria para nuestro cuerpo. Recuerda utilizar protector solar, aunque el sol no sea muy fuerte.

Disfruta de lo agradable que resulta practicar yoga en el exterior y empápate de energía y vitalidad. ¿A qué estás esperando?