A principios de este año, las citas médicas virtuales probablemente parecían una opción inferior a las visitas en persona o no estaban en absoluto normalizado. Pero es muy probable que la pandemia del nuevo coronavirus haya cambiado todo eso.

En solo unos pocos meses, la telemedicina se ha disparado en popularidad. Lo que antes se consideraba un servicio complementario (que rara vez estaba cubierto por el seguro) ahora se considera una forma segura y conveniente de reunirse con los médicos y obtener rápidamente la atención que necesita.

Aún así, si aún no has tenido una visita virtual, probablemente tengas algunas preguntas sobre cómo funciona todo el proceso. A continuación, te mostramos más de cerca qué es la telemedicina y cómo funciona, cuándo es una buena opción, cómo programar tu cita y qué debes hacer para prepararte.

¿Qué es la telemedicina?

En pocas palabras, utiliza la tecnología para practicar la medicina a distancia en lugar de en persona. Por lo general, implica una reunión con un médico de atención médica a través de videoconferencias en directo o, en algunos casos, una cita telefónica.

Pero también involucra cosas que muchos pacientes ya han estado usando durante un tiempo, como portales de pacientes, resultados de pruebas online, recordatorios de texto, mensajes de médicos o tutoriales en vídeo para aprender a usar un dispositivo médico o tomar un medicamento.

Y aunque es posible que no hayas oído hablar de ella hasta la pandemia, la telemedicina no es nueva. Ha existido desde fines de la década de 1990, pero hasta el COVID-19, solía usarse solo para poblaciones rurales o desatendidas que de otra manera no podrían acceder a la atención. En 2020, las órdenes para quedarse en casa y el miedo a ir al consultorio del médico significan que muchas más personas se están aprovechando.

¿Qué ventajas aporta?

Hay muchos otros beneficios de la telemedicina además de evitar una posible exposición a la COVID-19:

  • Ahorra tiempo, ya que no tienes que ir y venir al consultorio o sentarte en la sala de espera.
  • Te da acceso a la atención de un médico o especialista que no esté cerca.
  • Facilita la programación de una cita, ya que muchos proveedores ofrecen visitas virtuales por la noche o los fines de semana.
  • Potencialmente te ahorrará dinero, ya que las visitas virtuales pueden ser más baratas que las presenciales (si quieres acceder a uno privado).
  • Te ayuda a sentirte más positivo acerca de tu atención, ya que las visitas virtuales pueden promover una mejor comunicación entre pacientes y médicos.

médico haciendo telemedicina

Los posibles inconvenientes

Aún así, la telemedicina no es perfecta. Las visitas con múltiples portales virtuales pueden dificultar que tu médico de atención primaria coordine tu atención, lo que podría hacer que el proveedor virtual se pierda información clave sobre tu historial médico.

Y mientras más y más aseguradoras están agregando visitas de telemedicina a los planes de atención médica, tú podrías terminar pagando de tu bolsillo si tu aseguradora no cubre una visita.

Otra cosa a tener en cuenta: no siempre puedes solucionar un problema de salud solo con la telemedicina. Una visita por vídeo puede resultar en la necesidad de una visita adicional en la consulta, si la visita de telemedicina no resuelve el problema o se determina que es necesario recopilar más información en persona.

2 motivos para usar la telemedicina

Esta es una forma de brindar atención cuando una visita en persona no es posible o podría ser insegura. Si estás experimentando signos de COVID-19, por ejemplo, puedes reunirte con tu médico virtualmente para discutir tus síntomas y determinar si necesitas hacerte la prueba. De esa manera, no hay riesgo de transmitir tus gérmenes a nadie en la oficina.

También es una buena opción para cuando llegar a la consulta sería muy inconveniente por si trabajas desde casa mientras tus hijos toman clases virtuales, si no tienes transporte confiable o si tienes problemas de movilidad.

Pero eso no es todo. La telemedicina también encaja bien en los siguientes escenarios:

Cuando tienes una simple preocupación

Las visitas de telemedicina son buenas para problemas nuevos simples o para el seguimiento de medicamentos recién iniciados que no requieren análisis de laboratorio o toma de signos vitales. Piensa en un resfriado menor o síntomas de alergia, dolores de cabeza, erupciones o picaduras de insectos o náuseas leves, vómitos o diarrea.

Cuando no necesitas atención en persona

En algunos casos, caminar hasta la consulta de tu médico no es tan necesario.

Esta se adapta bien a visitas de tipo consejería o visitas que no requieren un examen, como discusiones sobre planificación familiar o medicamentos. También es una buena opción para el manejo de condiciones crónicas como diabetes o colesterol alto.

La telemedicina también puede ser una buena opción para reunirse con profesionales de salud mental o nutricionistas, e incluso puedes aprovechar para cosas como terapia física u ocupacional.

doctor usando un teléfono la telemedicina

No uses la telemedicina cuando…

A pesar de todo lo que puede hacer, los expertos coinciden en que siempre será necesario realizar visitas en persona. Algunas situaciones en las que puede ser preferible incluyen:

Cuando necesites exámenes o pruebas físicas

Por ejemplo, si estás viendo a un cardiólogo por dolor en el pecho, probablemente necesitarás un electrocardiograma o una ecografía de tu corazón, lo que requeriría una visita a la consulta. Si estás enfermo y necesitas que te examinen la garganta, es mejor hacerlo con una visita.

Cuando la cita es para un niño

Es posible que desees pensarlo dos veces antes de programar una visita virtual para tu hijo. La atención en persona es la mejor opción para bebés y niños, y muchos médicos de telemedicina no están capacitados para cuidar a los niños. Si estás considerando una cita por vídeo para tu pequeño, habla primero con tu pediatra.

La buena noticia es que no tienes que decidir por tu cuenta qué tipo de visita es la mejor opción. Si estás pensando en reservar una visita de telemedicina, pregúntale a tu aseguradora. Ellos te informarán si tus necesidades se adaptan mejor a una cita virtual o en persona.

Prepárate para tu visita online

En lugar de ir al consultorio de tu médico para reunirte en persona, simplemente usarás el ordenador o tu teléfono inteligente para tener una videoconferencia con tu médico, asistente médico o enfermera especializada. El proceso es muy parecido a lo que sucede en persona.

La recepción llamará al paciente para solicitar el copago y actualizará cualquier información demográfica, y luego el médico iniciará el chat de vídeo. Si es la primera vez que te reúnes, completarás el mismo papeleo y proporcionarás el mismo tipo de información que harías en persona, pero de manera digital.

También vale la pena verificar tu espacio y configuración para asegurarte de que la visita se desarrolle sin problemas. Algunos consejos para principiantes:

  • Pídele instrucciones. Es posible que debas descargar un programa determinado para realizar el chat de vídeo. Tu aseguradora puede decirte qué software necesitas, cómo obtenerlo y cómo usarlo. (En algunos casos, es posible que solo puedas usar FaceTime en un iPhone). También pueden recomendar iniciar sesión con anticipación para verificar si hay problemas técnicos.
  • Asegúrate de que tu dispositivo tenga una cámara y un micrófono que funcionen. Ambos son imprescindibles para que tú y tu médico os comuniquéis de manera eficaz.
  • Encuentra un lugar tranquilo y luminoso. El mejor lugar para una videollamada es un lugar con mucha luz; junto a una ventana siempre es una buena opción. Encuentra también un lugar sin mucho ruido de fondo, para que tú y tu médico podáis escucharos con claridad.
  • Usa ropa holgada. Te dará un acceso rápido y fácil si necesitas mostrarle algo en tu piel.
  • Cierra otras aplicaciones. Tener otros programas en ejecución podría ralentizar tu dispositivo o distraerte.