Se te rompen las uñas, te tiembla el párpado, tienes la piel escamosa: estos síntomas aparentemente aleatorios suelen desaparecer con facilidad, pero si son persistentes, podrían ser signos de una falta de vitaminas o nutrientes. Si una deficiencia de vitaminas está causando este tipo de problemas, cuanto antes lo abordes, más fácilmente se podrá remediar mediante cambios en la dieta o con la ayuda de un suplemento.

A continuación te mostramos seis síntomas de una falta de vitaminas, y los consejos adecuados para corregirlos.

Tus articulaciones están muy rígidas

El posible culpable: si tienes dolor en el cuerpo puede ser un indicio de que tienes poca vitamina D. este tipo de micronutriente ayuda a absorber el calcio, que es uno de los principales componentes básicos de los huesos. Si no obtienes suficiente cantidad, ya sea a través de los alimentos o mediante la luz solar, puede provocar pérdida de densidad ósea y dolor.

Entonces, ¿cómo podemos obtener más cantidad de este nutriente? Puedes comer alimentos ricos en D, como el salmón y las yemas de huevo, pero es difícil obtener cantidades adecuadas solo con la dieta.

La forma más fácil para aumentar tus niveles de D es pasar tiempo tomando el sol. De hecho, la vitamina D producida en la piel a través de la luz solar puede durar al menos el doble de tiempo en el cuerpo en comparación con la ingesta de la vitamina. No obstante, la exposición al sol también puede aumentar su riesgo de cáncer de piel. Usar protector solar puede limitar la cantidad de D que obtienes, pero lógicamente vale la pena prevenir esta enfermedad.

En el caso de decantarte por un suplemento, ten cuidado de no tomar demasiada cantidad.

¿Puede ser peligroso excedernos con las vitaminas?

Tus uñas se parten con facilidad

Tener unas puntas quebradizas generalmente se deben a un factor externo, como el esmalte de uñas, usar frecuentemente desinfectante para manos o usar uñas acrílicas. Pero si tanto las uñas de los pies como las uñas de las manos son propensas a romperse, es posible que tengas déficit de hierro. La falta de hierro produce una limitación de oxígeno en los órganos, músculos y tejidos. Un posible efecto secundario de ese flujo reducido de oxígeno son las uñas quebradizas.

Como solución puedes incorporar muchos alimentos ricos en hierro en tus comidas. La manera más obvia es la carne, pero si sigues una dieta basada en plantas, las verduras de hoja verde, las patatas al horno con piel y el brócoli también son excelentes fuentes. Para los pescetarianos: prueba con gambas, vieiras, almejas y sardinas.

Deberías saber que el consumo de alimentos ricos en hierro junto con vitamina C puede aumentar su absorción. Por ejemplo, cuando saltees espinacas, añade pimientos rojos o tomates. Además, los expertos recomiendan cocinar con hierro fundido, en lugar de vitrocerámica, para aumentar el contenido de hierro en las comidas.

Tienes un tic en el ojo

El término técnico es miopenia, y hay una gran variedad de causas, desde fatiga y estrés hasta consumir demasiada cafeína o alcohol. Pero los párpados también pueden sufrir espasmos si consumes poco magnesio. Por suerte, es relativamente fácil aumentar su consumo. Tanto los frutos secos como las semillas son ricas en este micronutriente.

¿Por qué ocurre el tic nervioso del ojo?

Últimamente te has estado sintiendo muy cansado

A pesar de que estás durmiendo mucho y no estás luchando contra un resfriado, es posible que te sientas muy cansado. Tus músculos están débiles y tienes que levantarte con mucho esfuerzo de la cama por la mañana; tienes problemas para mantenerte centrado en tu tarea y estás de mal humor. Sentirse agotado podría ser evidencia de una escasez de vitamina B12. Esta vitamina es clave para la producción de glóbulos rojos, que son los que transportan oxígeno a través de su sistema, por lo que si no funcionan de manera eficiente, te sentirás agotado.

La solución es añadir a tu dieta alimentos energéticos B12 como cereales enteros, hígado y mariscos como el salmón, el atún, las almejas y la trucha. La deficiencia de vitamina B12 es relativamente común en veganos y vegetarianos, ya que proviene principalmente de proteínas animales. Si no comes carne, pídele a tu médico que evalúe tus niveles. Es posible que tengas que tomar un multivitamínico o suplemento.

Te duele todo fácilmente

Tal vez te encuentres sentado en tu escritorio y te da un tirón repentino en el cuello. O tal vez te sangra la nariz sin razón aparente. Incluso puede que tus períodos sean más largos ​​de lo habitual.

La falta de vitamina K podría ser la culpable. Este nutriente es un coagulador que ayuda a que la sangre se coagule adecuadamente. Si tus niveles son bajos, puede provocar sangrado excesivo y hematomas.

Se puede evitar fácilmente consumiendo alimentos fermentados como el chucrut y el queso añejo, así como las verduras. Si comer más de estos alimentos no funciona, prueba con un suplemento de vitamina K2 de alta calidad que sea natural en lugar de sintético.

Tu piel está súper seca

Las escamas son efectos secundarios comunes del aire árido de otoño e invierno, pero también pueden ser un indicio de que tiene pocos ácidos grasos. Los Omega-3 juegan un papel clave en la retención de humedad, además de producir una mayor protección contra los rayos UV, menos arrugas, una piel más gruesa y un cutis más uniforme.

Te animamos a preparar un desayuno rico en Omega-3 con frutos secos, semillas de chía y harina de lino dentro de tu bol de avena. Puedes apostar también por una tostada de aguacate o por una lata de sardinas en el almuerzo. Cuando salgas a cenar, pide salmón en lugar de pollo.