Haces deporte regularmente, intentas mantener el estrés bajo control y llevas una alimentación nutritiva. Es probable que aun así sientas que estás bajo de energía. Quizá te ves más lento, tienes mal humor o has aumentado de peso.

Comer solamente lechuga u otros alimentos bajos en calorías, podrían exponerte de forma potencial a comer en exceso. Sé que es muy frustrante, pero no estás solo. Hoy te vamos a enseñar algunos síntomas claves que suelen aparecer (paradójicamente) en aquellas personas que más se comprometen con su estilo de vida. Y sí, comer poco es uno de los factores más influyentes.
Casi todos pensamos que los problemas surgen cuando comemos en exceso, pero comer poco a diario también tiene sus propios riesgos. Hay estudios que demuestran que se puede ralentizar el metabolismo, se pone en riesgo la pérdida de masa muscular y puede causar otros síntomas que te hagan sentir mal.

¿Qué sucede cuando no comes suficiente?

Los cuerpos evolucionaron durante una época en que la comida no abundaba. Por lo que naturalmente estamos predispuestos a mantener un peso. Nuestro cerebro no es capaz de diferenciar entre perder peso de manera saludable o por inanición. Así que cuando comenzamos a perder grasa corporal, se desencadenan una serie de mecanismos hormonales que evitan que perdamos demasiado peso.
Es decir, la mayoría de los esfuerzos que hacemos para perder peso fracasan no por falta de fuerza de voluntad, sino porque estamos luchando (literalmente) contra la biología primitiva que nos mantiene vivos.

Comer poco activa ese sistema anti-hambre y puede influir negativamente en tus esfuerzos para perder

peso o, incluso, en mantener un peso saludable de varias maneras. Por ejemplo, cuando comienzas a perder peso con una dieta tradicional, el metabolismo disminuye. Esto a causa de que tu cuerpo se vuelve más pequeño y quemas menos calorías. Pero resulta que algunas personas experimentan un golpe metabólico extra que no se puede relacionar con un tamaño corporal reducido. De hecho, el número de calorías que quemamos durante el día puede disminuir hasta en un 40%, por lo que, aunque esté comiendo menos, podría estar la posibilidad de aumentar de peso.

Comer muy poco también genera una pérdida muscular, que disminuye la fuerza y la capacidad física, además de contribuir a la reducción del metabolismo. Tan pronto como se reduzca la masa muscular, tu capacidad para quemar los alimentos disminuye y almacenas el exceso de calorías como grasa. Asimismo, comer poco también hace que el cuerpo produzca más hormonas que impulsan el hambre y reduce las relacionadas con la saciedad.

Así que como resultado tenemos mayor sensación de hambre, peor absorción de nutrientes y mayor facilidad para comer de forma incontrolada. Por suerte, este resultado se puede evitar retomando unos hábitos de alimentación saludables.

Seis síntomas claves de comer poco

Cuando intentamos perder peso y comer de forma saludable, puede ser fácil restringir la ingesta de alimentos. Aun así, presta atención a los siguientes signos para conocer si necesitar comer más.

Te falta la energía

Las calorías son el combustible de nuestro cuerpo. La fuente de energía que mantiene el funcionamiento óptimo del organismo. Cuando no comes suficiente, el nivel de glucosa (azúcar que tu cuerpo utiliza para obtener energía) en sangre disminuye, y tu energía también.

No duermes bien

Yo me he ido a la cama con hambre, y es muy difícil conciliar el sueño así. Claro que comer demasiado también influye en nuestro descanso. Algunas investigaciones han relacionado el hecho de no comer bien con una disminución en el sueño profundo (el sueño durante el que el cuerpo realiza reparaciones del tejido muscular y otros órganos.

Tienes cambios de humor

Comer poco nos hace estar susceptibles a todo y de mal humor. Te molestará todo y esto se debe a la falta de serotonina. Esta sustancia del cerebro está relacionada con el estado de ánimo y el apetito; así que si no comemos suficiente puede verse “atrapada”. Cuando la glucosa en la sangre se reduce, los órganos carecen de combustible y se ve afectado nuestro autocontrol.

Se te cae el pelo demasiado

Uno de los mayores miedos (sobre todo en los hombres) es ver cómo cada vez pierden mayor cantidad de pelo. Y posiblemente esté relacionado con una ingesta inadecuada de calorías. La pérdida de cabello es una señal de que comemos poco en general e ingerimos muy poca proteína.

Sientes frío todo el rato

Ingerir pocas calorías disminuye la temperatura corporal central. Si sientes frío las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y no por ser friolero, será señal de que las hormonas tiroideas se han dañado. Los estudios muestran que la disminución de la temperatura corporal parece deberse a una deficiencia de T3 (hormona tiroidea que mantiene una temperatura corporal saludable).

Sueñas despierto con la comida

Como si fueras Homer Simpson y su adicción a las rosquillas. A mi también me encanta comer y me paso el día pensando en la comida, pero hay estudios que muestran que la pérdida de peso genera antojos de alimentos ricos en calorías. De igual manera, en 1950 se realizó otra investigación en la que descubrieron que cuando el cuerpo está desnutrido, es normal dedicar tiempo a pensar en los alimentos.