En los últimos cinco años ha crecido el interés de la sociedad por saber qué consumimos y cuáles son los ingredientes de los que tenemos que huir. La mayoría se centra en localizar el azúcar o el aceite de palma en el listado de ingredientes y en mirar cuántas calorías contiene cada 100gr del producto. Esto podría ser un buen paso hacia la concienciación de comer saludable, pero no es correcto focalizarlo en estas tres cosas. Te enseñamos a leer correctamente el etiquetado nutricional de los productos que consumes.

Primero, revisa los ingredientes

Antes de leer la tabla de valores nutricionales, es mucho mejor revisar el listado de ingredientes del producto en cuestión. Los ingredientes nos van a aparecen en orden decreciente según su cantidad, es decir, en un paquete de galletas, el primer ingrediente debe ser harina de trigo porque es el principal componente. Por tanto, si el chocolate que tanto te gusta lleva como primer ingrediente “azúcar” en vez de pasta de cacao… ¡No estarás comiendo chocolate!

Para saber elegir un buen alimento, también deberíamos tener en cuenta que su lista de ingredientes fuera cuanto más corta. Esto indicaría que está menos manufacturado y es mucho más saludable.

Debemos fijar nuestra atención en el azúcar, por supuesto. Pero más aún, cuando estamos ante un producto “light” o “fit” porque suele estar camuflado con otro nombre. El azúcar contiene numerosos apelativos dependiendo de tu prodecencia y las empresas apovechan para “mentir de forma piadosa”.

Si en tu producto pone “sin azúcares”, pero en el listado aparece lactosa, fructosa, sacarosa, glucosa, galactosa, maltosa o, incluso, polialcoholes; siento decirte que te están engañando. ¡Debes estar atento!

Además también debes huir del uso del aceite de palma y de edulcorantes como el ciclamato (E952) o el aspartamo (E951), ya que están relacionados con el cáncer.

Y por supuesto, debe estar especificado cualquier tipo de alérgeno para que nadie tenga ningún problema al comerlo.

Sumérgete en la tabla de valores nutricionales

Una vez que tenemos observados los ingredientes, pasamos a la tabla nutricional donde encontraremos qué nutrientes (hidratos, grasas, proteinas, sal, azúcar) nos va a aportar.

El valor energético debemos tenerlo en cuenta, pero no debe ser lo que nos decida comprarlo o no. Las calorias que nos indican no están relacionadas con los nutrientes. Por ejemplo, 100gr de almendras naturales contendrán más calorias que 100gr de galletitas saladas, pero sus nutrientes no son los mismos.

A continuación os dejo con una tabla que puede orientaros para saber si un producto es más o menos perjudicial para la salud:

QUÉ ES

COMPARACIÓN

GRASA

GRASA SATURADA

AZÚCAR

SAL

ALTO

Cada 100gr

Mayor a 20g

Mayor a 5g

Mayor a 15g

Mayor a 1’5g

MEDIO

Cada 100gr

Entre 3g – 20g

Entre 1’5g – 5g

Entre 5g – 15g

Entre 0’3g – 1’5g

BAJO

Cada 100 gr

Menor a 3g

Menor a 1’5g

Menor a 5g

Menor a 0’3g

Es aconsejable que cuando vayas a realizar la compra no asistas con hambre, compares etiquetas nutricionales y prepara antes la lista de la compra en casa.