Todos hemos vivido ese infierno de no poder dormir, tener insomnio por culpa del estrés, y que al día siguiente tengas que ir a trabajar con tu mejor cara. La mayoría de nosotros necesitamos entre 7 y 10 horas para descansar adecuadamente; pero incluso si duermes menos, hay que dar el callo en todas las responsabilidades que tengas.

No dormir es angustioso, pero peor aún son sus síntomas, como el picor de ojos, el dolor de cabeza o las ganas de ir a la cama cuanto antes. Además, no estás en condiciones de mantener la concentración. Aun así, a veces no puedes elegir y hay que continuar con la vida. A continuación te damos algunos consejos para ayudarte a pasar un día medio decente y que tengas la capacidad suficiente de sentirte mejor.

Mantente activo

Permanecer sentado durante mucho tiempo también favorece a que te sientas cansado en el trabajo. Estar 8 horas postrado en un escritorio siempre es una mala opción, y se recomienda hacer descansos para recuperar la actividad. Si has pasado una mala noche, mantente más activo que nunca y da algunos paseos para despejarte.

Bebe agua para mantenerte hidratado

El agua ayuda a disminuir la fatiga, por lo que tienes que mantenerte muy bien hidratado cuando estés cansado. Hazte con una botellita de agua y bebe durante el día, así también tendrás que moverte hasta la fuente para rellenarla. Incluso, puedes añadir hielo y unas rodajitas de limón o naranja para darle un toque especial.

No abuses de la cafeína

Es un bucle: cuanto más cansado estás, más cafeína quieres tomar para activarte. Tanto el café como el té o las bebidas energéticas son tentadores cuando estás cansado, pero cuidado con el abuso de la cafeína. Aunque pueden mejorar la energía momentáneamente, a las pocas horas sufrirás un bajón y te sentirás más cansado.

Cuidado con la dieta

Estoy segura de que todos hemos pasado por el clásico momento de cansancio, en el que solo quieres comer chocolate y otras porquerías. Aunque son hábitos típicos de resaca, también sucede cuando estamos muy cansados y buscamos energía rápida en el azúcar refinado. Y esto puede ser un problema. El azúcar hace que tu nivel de azúcar en sangre se eleve en un breve periodo de tiempo, experimentando un aumento de energía. Lo negativo es que después existe una caída muy pronunciada, que hará que te sientas mucho más cansado, como ocurre con la cafeína.

Refúgiate en alimentos ricos en proteínas y grasas saludables.

Ve a dormir la siesta

A nadie le amarga una siesta, y mucho menos si tienes la posibilidad de hacerlo en mitad de tu jornada laboral. Tampoco es necesario que duermas tres horas, con 20-30 minutos recuperarás suficiente energía y te sentirás mucho mejor.

No vayas a trabajar e inventa una excusa

Muchos lo hacíamos en el colegio y, aunque está feo, nunca es tarde para inventarse una excusa y evitar ir a trabajar. Puedes decir que te encuentras enfermo, porque reconocer que has pasado una mala noche y no has dormido suficiente no suele ser un motivo razonable. También puedes ir a trabajar y reconocer allí mismo que no te encuentras demasiado bien. Seguramente se apiaden de ti y te dejen salir antes de lo habitual.

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