Realizarnos análisis de sangre una vez al año es lo más recomendable cuando somos personas saludables y sin ningún tipo de patología. Cuando revisamos los valores obtenidos, es posible que hayas visto una alteración en los niveles de proteína C reactiva (pcr), ¿pero sabes qué es? A continuación te lo contamos todo para que despejes tus dudas.

¿Qué es la proteína C reactiva?

Este tipo de proteína la sintetiza el hígado, funciona como un biomarcador de inflamación en el cuerpo y circula por la sangre. Dependiendo de la inflamación, los niveles de esta sustancia aumentan o disminuyen; habiendo una mayor cantidad cuando la inflamación es mayor.
De la única manera que podemos saber cómo tenemos los niveles de proteína C-reactiva, es realizándonos un análisis de sangre que nos dirá qué nivel de inflamación general tenemos. Es decir, no podremos saber la localización exacta.

La proteína C reactiva se mide en miligramos por litro de sangre. De manera general, tener un nivel bajo es mejor que uno alto, ya que indica que hay una menos inflamación corporal. Los valores serían:

  • Menos de 1 mg/L: bajo riesgo de padecer enfermedad cardiovascular.
  • Entre 1 y 2’9 mg/L: riesgo moderado.
  • Superior a 3 mg/L: alto riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Superior a 10 mg/L: necesitaría un estudio en profundidad para determinar la causa de esa inflamación tan notable. Suele aparecer en casos de tuberculosis, cáncer, lupus, infección ósea, etc.

Lo curioso es que no existen síntomas visibles ni notorios, por lo que sin un análisis de sangre no serás capaz de conocer si sufres algún problema con esta proteína.

¿Cómo afecta en la salud del corazón?

Tener los niveles de colesterol altos no es una buena noticia. Seguramente te habrán dicho que disminuyas los valores del LDL (conocido como el «malo»), para mejorar la salud de tu corazón. Hay estudios que muestran que solo el 50% de las personas que padecieron algún ataque cardíaco tenían elevado el nivel de LDL, ¿y sabes cómo se consigue localizar? Mediante un teste de proteína C reactiva.

El colesterol LDL cubre las paredes de las arterias, las daña y provoca inflamación. Así que el test de proteína es capaz de comprobar cómo estás de salud. Es una buena herramienta para reducir la posibilidad de padecer algún ataque cardíaco, aunque no debemos catalogarlo como una prueba para conocer enfermedades del corazón. Simplemente demuestra la inflamación en el cuerpo. Asimismo, tan solo debería realizarse en personas que están potencialmente expuestas a padecer algún problema.

No te pierdas: ¿Qué alimentos suben el colesterol?

¿Puede afectar en los deportistas?

Dependiendo del tipo de entrenamiento, la intensidad y el volumen, podemos general altos niveles de inflamación en el cuerpo. Por eso, es fundamental ser inteligente con la planificación de los entrenamientos para que nuestro cuerpo se recupere perfectamente de un esfuerzo intenso.
Todos sabemos que la recuperación y el descanso es fundamental para cualquier deportista que quiere mejorar su rendimiento y salud. Por suerte, cualquier actividad física es una buena opción para mantener bajos los niveles de inflamación.

En un estudio se mostró que las personas que hacían ejercicio físico de manera habitual, tendían a tener valores de proteína C reactiva inferiores a aquellas que llevaban un estilo de vida sedentario. Hubo otra investigación que comparó cómo influía el entrenamiento de fuerza y resistencia, durante 15 semanas, en los niveles de proteína C reactiva. Los científicos concluyeron que la combinación de ambos tipos de entrenamiento puede ser una buena opción para disminuir los niveles de inflamación. Incluso, es mucho más efectiva que realizar solamente entrenamiento de resistencia cardiovascular.

¿Pero el ejercicio físico no crea inflamación? Sí, pero para eso debes trabajar con intensidades y volúmenes acordes a las que tu cuerpo pueda soportar. La alimentación, el descanso y tu estilo de vida te ayudará a conseguirlo. Es normal que los entrenamientos con cargas elevadas consigan una mayor inflamación y se incrementen los valores de proteína C reactiva.

En otro estudio se analizó a corredores que hicieron entre 15 y 88 kilómetros. Se demostró que en trayectos inferiores a 21 kilómetros, el incremento de la proteína C reactiva fue bajo (en corredores habituales). En cambio, en deportistas que realizaron un ultramaratón de 88 kilómetros, el aumento fue mucho mayor. Por lo que la proteína C reactiva se eleva considerablemente después de un entrenamiento intenso o duras competiciones.