Te has decidido a llevar un estilo de vida saludable, con una alimentación variada y equilibrada. En tu mente está todo perfecto, pero el caos comienza cuando tienes que pensar en la preparación de todas tus comidas saludables. No es la primera vez que te comento lo práctico que resulta establecerte los tuppers para toda la semana; ya que además de tiempo, también ahorras dinero y estrés.

Una de las principales razones por las que las personas abandonan la alimentación saludable es porque se sienten abrumados con el hecho de preparar sus propias comidas. Para evitar que eso suceda, a continuación vas a tener una guía con los mejores consejos para realizar comidas saludables sin ningún obstáculo.

¿Por qué debes preparar tú mismo las comidas?

Depende de cada persona, pero normalmente llevamos un estilo de vida estresante, que no nos deja tiempo para nosotros. Llegar a casa y no tener la comida preparada es un peligro para seguir manteniendo una dieta saludable. ¿Cuáles son los principales motivos por los que deberías cambiar este hábito?

Ahorrarás tiempo

Pensar en tener que preparar 35 comidas a la semana, es una locura y puede ser bastante desalentador para los principiantes. Por suerte, te vas a dar cuenta de que muchos alimentos se pueden reutilizar para hacer varios platos, por lo que no tendrás que hacer platos desde cero cada día. El tiempo es muy valioso en la cocina, no lo desaproveches.

Es perfecto para personas indecisas

Ser una persona indecisa es algo problemático cuando debes tomar decisiones de forma ligera. Si en nuestro día ya tenemos que decidir demasiadas cosas, lo último que te apetecerá será más agotamiento mental en la cocina. Cuando esto ocurre, es normal que prefiramos tumbarnos en el sofá y pedir algo para comer.
En cambio, cuando tienes decidido por adelantado todas tus comidas semanales, te sentirás mucho más libre y te verás capacitado para mantenerte al día con tu dieta.

Ahorrarás dinero

Los gastos relacionados con comprar comida de manera habitual o comer fuera de casa, aumentan considerablemente cuando no se tiene un orden. Y, lo que es peor, seguramente no estarás pagando por una mejor calidad. Así que además de ahorrar tiempo, la preparación previa de tus comidas saludables puede ayudarte a comprar mayor cantidad de alimentos (a un precio más reducido).

personas comiendo comidas saludables

¿Cómo conseguir preparar de forma sana tus comidas?

Haz limpieza en tu cocina

Lo primero que debes hacer para asegurarte tener una dieta saludable es hacer limpieza de tu despensa, frigorífico y congelador. Tira o regala todos los productos procesados, aceites industriales y azúcares refinados. Deshazte de todos aquellos que ya hayas abierto y no te des el atracón para no tirarlos. Si no lo tienes, no lo comes. Ahora llenarás tu despensa con alimentos que realmente sean básicos y saludables.

Adoptar un nuevo estilo de vida no es tan fácil como parece. Lo principal es eliminar el consumo de todos los alimentos poco saludables, como por ejemplo:

  • Alcohol.
  • Productos lácteos como mantequilla, nata, yogures con azúcar.
  • Granos no integrales.
  • Frutos secos procesados con azúcar o sal. Así como mantequillas de frutos secos.
  • Salsas.
  • Chocolates.
  • Todos los edulcorantes, ya sean reales o artificiales.
  • Bebidas azucaradas como zumos, refrescos y bebidas energéticas.
  • Aceite de girasol.
  • Margarina.
  • Comidas precocinadas como pizza, papas fritas y platos congelados.
  • Fiambres de carne o marisco.
  • Bollería, galletas, patatas, snacks salados.
  • Sopas de bote, a menos que estén libres de conservantes, ingredientes procesados ​​y otros aditivos.
  • Cereales para el desayuno.

Introducir alimentos saludables

Una vez que hemos limpiado totalmente nuestras despensas, es hora de reponerlas con alimentos básicos y saludables.

  • Verduras. Las verduras deben estar presentes de forma obligatoria en tu dieta saludable. Llena tu despensa, frigorífico o congelador con verduras frescas o congeladas, como brócoli, col, pimientos, espinacas, cebollas, zanahorias, guisantes…
  • Frutas. Las frutas tienes que consumirlas siempre en su versión entera, no en zumos. Existe una gran variedad, así que no caigas en las monotonía de manera innecesaria.
  • Almidones. Los cereales y algunas plantas contienen almidón, por lo que te sentirás más saciado a lo largo del día. Compra batatas, patata, plátanos, calabaza, remolacha o nabos.
  • Proteínas. Las carnes magras (pavo, pollo, conejo y algunos cortes de cerdo) son las opciones más ricas en proteínas y bajas en grasas. Por supuesto, también tienes la opción de hacerte con alimentos ricos en proteínas vegetales, huevos, lácteos y pescados.
  • Grasas saludables. Las grasas son otro nutriente esencial para el buen funcionamiento del organismo. Algunos ejemplos de grasas saludables son el aceite de oliva, el aceite de coco, el aguacate, algunos pescados y los frutos secos naturales.
  • Especias. Para evitar el abuso de sal en las comidas, lo recomendable es usar especias que aporten un sabor diferente a tus platos. Además de sabor, también son ricas en minerales y antioxidantes.

Cocina tus propios platos

  • Dedica tiempo para cocinar. Personalmente, los domingos me parecen el mejor día para esto. Aunque también puedes dedicar a cocinar tus platos semanales el mismo día que realizas la compra en el supermercado. También te ayudará a mantener cierta consciencia de lo que realmente necesitas en tu despensa.
  • Organiza tus recetas. Si sabes qué vas a cocinar, será mejor para ahorrar tiempo. Existen aplicaciones de recetas para conseguir ideas, aunque en cualquier red social seguro que encuentras lo que buscas. Con tener en mente 15-20 recetas, será suficiente para la semana.
  • Aprovecha las sobras. Existe cierto miedo a volver a comer lo mismo del día anterior, pero realmente es una de las mejores maneras para evitar desperdiciar alimentos y ahorrar tiempo. Conserva las sobras adecuadamente, con tuppers en el frigorífico y detallando la fecha de envasado.