Todos hemos pasado por esta tortura alguna vez. Suele fastidiar cuando es invierno, estás arropado en tu cama y de repente tu vejiga te anuncia que necesitas ir al servicio. Te lo piensas mucho, debates en tu cabeza si podrías aguantar hasta la mañana siguiente, pero miras el reloj y te das por vencido. No hay otra solución que salir de la cama, interrumpir tu descanso e ir a orinar. Aunque es mucho peor cuando son varias veces en una noche.

¿Por qué sucede esto? ¿Cuáles son las causas de que nos desvelemos a mitad de la noche? Por suerte, no estamos hablando de ninguna enfermedad, así que a continuación analizamos los diferentes factores que pueden influir a cualquier edad.

Tienes problemas de sueño

Es lógico que cuantas más horas estés despierto, más ganas tendrás de ir al servicio. El insomnio es uno de los mayores problemas. Nos concentramos en que no podemos dormir, nos agobiamos y nos levantamos continuamente para ir al servicio (a ver si con suerte nos entra sueño). También se dan casos en los que nos despertamos en mitad de la noche con unas ganas horribles de orinar. Si bien es cierto que suelen deberse a otras causas, la apnea del sueño es la que nos despierta. Dejas de respirar inconscientemente, tu cerebro recibe una alerta y te despierta. Una vez despiertos es cuando nos damos cuenta de que tenemos ganas de ir al servicio.

Bebes demasiado antes de dormir

Tanto la cafeína como el alcohol son bebidas diuréticas, por lo que si las tomas antes de ir a la cama, te arriesgas a levantarte varias veces durante la noche. No obstante, la leche o el agua también influyen en que tengas ganas de orinar. Si crees que tu problema puede estar en que bebes demasiado (o solo 2 vasos de agua) antes de dormir, prueba a no consumir nada durante las 2 horas previas a ir a la cama.

Un consejo que deberías tener en cuenta también es vigilar el color de tu orina. Si es demasiado amarillenta, necesitas hidratarte más a lo largo del día. Intenta que sea lo más clara posible.

Tienes una presión arterial alta

Las últimas investigaciones demuestran que tener una presión arterial alta puede aumentar las probabilidades de acudir al servicio hasta en un 40%. Se piensa que la causa puede estar relacionada con un elevado consumo de sal. El exceso sal en la sangre viaja a los riñones, y por tanto es posible que la vejiga se llene más rápido de lo normal.

Esto puede resultar peligroso, ya que si no se trata puede provocar ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Vigila cuál puede ser la causa de que orines mucho durante la noche y, si sospechas de es esto, acude a un médico.

El aumento de la próstata

Conforme pasan los años, los hombres pueden sufrir un agrandamiento de la próstata, que es la responsable de la continencia urinaria. Cuando su tamaño aumenta, presiona la vejiga y aparece la sensación de tener demasiada orina.