Con la llegada del calor es muy frecuente la sensación de pesadez en las piernas. Aunque para algunas personas resulta muy molesta, hay ciertas prácticas que pueden ayudar a reducirla. Si te suena lo que te estamos contando, presta atención a los siguientes consejos y empieza a disfrutar de unas piernas ligeras.

El aumento de la temperatura puede ocasionar problemas en la circulación, ocasionando así sensación de pesadez en las piernas y cansancio. Algunos síntomas que pueden aparecer, fruto de esta circunstancia, son hinchazón en las piernas, congestión, pesadez y cansancio. Generalmente suele afectar a mujeres en mayor medida y, aunque puede sufrirse durante todo el año, en verano se intensifica. Por ello, en estos meses estivales conviene prestar atención a este aspecto con más esmero.

En casos leves, aunque puede resultar muy molesto, la pesadez en las piernas no representa un peligro grave, aunque sí puede llegar a condicionar la vida de quien la padece. Asimismo, puede disminuir la autoestima ya que a muchas personas se les manifiesta de forma estética, como por ejemplo, con la aparición de varices.

Consejos para unas piernas ligeras

  • Mantener una buena hidratación bebiendo alrededor de 2 litros de agua, e ingiriendo alimentos que resulten hidratantes, como ciertas frutas y verduras.
  • Realizar ejercicio físico a diario como caminar, correr, nadar…
  • Llevar a cabo un estilo de vida activo, sustituyendo algunos hábitos por otros que permitan una mayor actividad y dinamismo durante el día.
  • Controlar el peso corporal, intentando mantenerse en un estado saludable en función de las características personales.
  • Cuidar la salud intestinal, tomando ciertos alimentos y siguiendo algunas patas básicas.
  • Evitar las duchas con agua caliente. Es preferible hacerlo con templada y terminar con un chorro de agua fría.
  • Dormir con las piernas algo elevadas con respecto al resto del cuerpo.
  • No cruzar las piernas ni pasar mucho tiempo en la misma postura.
  • Vestir prendas cómodas evitando aquellas ceñidas que no permitan una correcta circulación sanguínea.
  • Realizar un masaje diario de forma circular y ascendente con aceite vegetal o cremas específicas para la circulación.
  • Evitar los ambientes demasiado calurosos.
  • Seguir una dieta rica en fibra. Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación.
  • No abusar de la sal y evitar el alcohol y el tabaco.
  • Hidratar la piel para mantenerla elástica.