¿Por qué es malo no hacerse una revisión médica anual?

Una revisión médica anual se ha considerado durante mucho tiempo como una medida clave para mantenerse saludable. Una vez al año, el médico realiza un chequeo de pies a cabeza para comprobar que está todo bien.

Si durante el año has tenido unos buenos hábitos de salud, recibirás un certificado de buena salud y podrá respirar aliviado. Si algo anda mal, la esperanza es que el profesional identifique el problema en las primeras etapas, antes de que se convierta en un problema grave.

No obstante, los controles de salud no impiden contraer una enfermedad, pero sí ayuda a vivir más tiempo o mejorar la calidad de vida. Pero eso no significa que debas anular la revisión médica anual. Se trata de establecer las expectativas correctas en función de la edad y el historial médico.

La importancia de hacerse una revisión médica anual

La ciencia muestra que los pacientes que tienen una relación establecida con su médico de cabecera parecen tener mejores resultados en términos de salud. Los estudios sugieren que la relación médico-paciente tiene un pequeño pero significativo efecto positivo en los resultados de salud. Esto quiere decir que los pacientes tienen una mayor confianza en su profesional de la salud, por lo que hay comportamientos más saludables, menos síntomas, una mejor calidad de vida y una mayor satisfacción con el tratamiento.

Si has establecido una relación estrecha con el médico, cuando se presente algo malo puede ser un recurso confiable. No te sentirás aislado, como muchas personas se sienten en esta situación. Además, evitarás posponer ir al médico por un problema de salud.

Las revisiones médicas ayudan a que estemos más receptivos a escuchar los consejos si ya tenemos una relación cómoda y confiable. En el caso de que ocurriese un problema que nos preocupe, será de gran alivio contactar un médico conocido que sepa relacionarlo con nuestro historial médico.

¿Con qué frecuencia hay que ir al médico?

Hay que dejar claro que siempre debemos llamar a un médico si tenemos un problema de salud. Realizar un examen médico anual nunca debe interpretarse como no ir al médico si tenemos molestias. Siempre que experimentemos síntomas, hay que pedir una cita con un médico.

Pero en el caso de las personas que se sienten bien, no hay una respuesta correcta. Es difícil determinar la frecuencia con la que asistir al médico, pero podemos guiarnos a través de unas pautas generales.

Tener entre 20, 30, 40 o más años y estar sano

Hay profesionales de la salud que recomiendan hacer un examen físico cada tres años si se está totalmente sano. Esto es suficiente para desarrollar una relación casual con el médico.

Sin embargo, una vez sobrepasados los 40 años, los médicos recomiendan ir cada uno o dos años. Es más importante construir una relación más cercana con el médico a medida que envejecemos. Conforme llegamos a los 40 años, y en particular una vez que se llega a los 60, la incidencia de enfermedades comienza a aumentar.

Si existe una condición preexistente

En el caso de tener un problema, como la presión arterial alta, o si vamos cada seis meses para renovar las pastillas anticonceptivas, los médicos no están seguros de si una revisión médica adicional es necesaria. Ya se tiene una relación con el médico, por lo que se supone que ha debido examinar antes de mandar algún tratamiento.

Sin embargo, si estás consultando a un especialista por un problema de salud (en lugar de a un médico de cabecera), debemos consultar a un médico de atención primaria también. Es importante ver a alguien que analice el panorama general.

Hay antecedentes médicos familiares relacionados

Algunos trastornos genéticos conducen a un mayor riesgo de patologías como enfermedades cardíacas o cáncer. No obstante, existe un debate sobre si los antecedentes familiares influyen o no en la frecuencia con la que debemos ir al médico.

Por ejemplo, si tienes un historial familiar de cáncer de mama, probablemente deberías hacerte una prueba de detección a una edad temprana. Incluso se pueden recomendar mamografías con regularidad. Este tipo de atención preventiva es muy importante, pero eso significa no significa que no debas realizar un examen físico anual.

medico que realiza revision medica anual

¿Por qué es importante la atención preventiva?

Incluso si quieres omitir una revisión médica anual, debes mantenerte al tanto de los servicios preventivos. Por ejemplo, las mujeres con edades entre 30 y 65 años deben someterse a exámenes de detección de cáncer de cuello uterino cada tres años, y las de 50 a 75 deben realizarse mamografías cada dos años (a menos que haya antecedentes personales o familiares de cáncer de mama).

Esta atención preventiva es importante porque es posible que ciertas afecciones no te hagan sentir enfermo al principio, pero pueden ser peligrosas a largo plazo. Por ejemplo, aunque la presión arterial alta no duele, puede dañar el corazón, las arterias, los riñones y el cerebro. El colesterol alto también es un factor de riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, mientras que el nivel alto de azúcar en sangre aumenta el riesgo de diabetes.

¿En qué consiste una revisión médica anual?

En un examen físico anual se incluyen diferentes pruebas, aunque todo dependerá del médico, el centro donde lo realicemos, la edad, el sexo y el estado de salud. El físico de cada persona es diferente, por lo que las preguntas formuladas, las pruebas del examen físico realizado y si el médico solicita o no pruebas dependerá de cada uno.

Sin embargo, en las revisiones médicas normalmente se realizan los protocolos que explicamos a continuación.

Completar un cuestionario y tener una charla

Por lo general, se entregará un formulario para anotar información sobre el historial médico (vacunas, afecciones médicas, hospitalizaciones y pruebas de detección), así como los síntomas actuales. Es posible que nos pidan enumerar las alergias y los medicamentos que estemos tomando, incluida la dosis y la razón por la que los tomamos. También puede haber preguntas sobre el historial médico familiar.

La conversación con el médico normalmente estará relacionada algunos de los mismos temas que el cuestionario. El profesional de la salud también podría ofrecer asesoramiento sobre la pérdida de peso, el ejercicio, la dieta y el consumo de tabaco.

Te desnudarás (en privado) y te harán un examen físico

Después de la entrevista de salud, es posible que el médico salga de la consulta mientras te quitas la ropa, incluida la ropa interior, y te pones una bata (por lo general, abierta en la parte de atrás). De esta manera, pueden observar todo el cuerpo. También se analizará la temperatura y la presión arterial, pulso y frecuencia respiratoria.

Su médico puede inspeccionar los oídos en busca de signos de una infección de oído o acumulación de cerumen. Incluso puede examinar el interior de la boca en busca de lesiones o problemas relacionados con los dientes o las amígdalas. También mirará los ojos, nariz y senos nasales.

Es posible que escuchen los pulmones y corazón con un estetoscopio para detectar signos de enfermedad cardiovascular . Los médicos quieren asegurarse de que la respiración sea clara y que no tengas un soplo cardíaco o latidos cardíacos irregulares. Asimismo, golpeará y presionará el estómago, mientras escucha con un estetoscopio. Es la forma de controlar si hay bultos, dolor o ruidos intestinales anormales.

Los hombres podrían recibir un examen genital y de próstata. Independientemente del sexo, el médico podría recomendar una prueba de detección del cáncer colorrectal, según la edad y factores de riesgo.

Te sacarán sangre

También es muy habitual que a la mayoría de los adultos se les recomiende hacer un análisis de sangre rutinario. Este mide el azúcar en sangre, el colesterol, los electrolitos y el recuento sanguíneo.

El médico buscará señales de alerta que indiquen diabetes, colesterol alto u otros problemas de salud. También podrá determinarse el nivel de vitaminas y minerales en la sangre, por lo que se podrían detectar deficiencias.

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