La alimentación tiene un estrecho vínculo con la visión y la salud ocular. Ya te contamos cómo debías comer para tener unos ojos sanos, y a continuación te desvelamos cinco nutraceúticos (alimentos funcionales y suplementos) que nos protegerán significativamente de problemas de visión.

Arándanos

Estas pequeñas bayas de color azul oscuro contienen flavonoides (antioxidantes) que protegen el ojo del daño oxidativo inducido por la luz. Una suplementación con arándanos disminuye la progresión de la miopía en niños, aumenta la secreción de lágrimas en personas con síndrome del ojo seco y suprime el daño retiniano generado por la exposición a la luz azul. En los estudios científicos, los productos de arándanos consumidos por su contenido de antocianinas son los que se usan con mayor frecuencia. Las dosis van desde 40 a 80 mg de antocianinas de arándano, tomadas entre dos y tres veces al día.

Coenzima Q10

La coenzima Q10 (CoQ10) es un cofactor esencial en la producción de energía para las células y un gran antioxidante que protege los lípidos, proteínas y ADN del daño oxidativo. El CoQ10 protege a los ojos del estrés oxidativo generado por la exposición a la luz ultravioleta. También es cierto que puede ayudar a prevenir la aparición de glaucoma al normalizarse la presión intraocular, aumentar la producción de energía en las células de la retina y proteger las células nerviosas relacionadas con la visión. Una dosis recomendada de CoQ10 va desde 90 a 200 mg al día. Se puede encontrar en alimentos de origen animal, sobre todo en carne y vísceras, o en pescado azul (sardinas, jureles, atún, arenques o caballa). Aun así, hay personas que lo toman en forma de suplementación.

Ginkgo

El Ginkgo es un árbol originario de Corea, China y Japón. Su extracto, derivado de las hojas, es rico en polifenoles antioxidantes. Estos polifenoles han demostrado tener efectos neuroprotectores en las células ganglionares de la retina y mejorar la función vascular en los ojos; por lo que se normaliza así la presión intraocular y se reduce el riesgo de glaucoma. Los beneficios del ginkgo en relación con el glaucoma se potencian cuando se administra con antocianinas de arándano. Su dosis recomendada s de 120 a 160 mg al día.

Ácido alfa lipoico

El ácido alfa lipoico (ALA) es un cofactor esencial para la producción de energía celular, además de un poderoso antioxidante. El ALA inhibe la muerte de las células ganglionares de la retina en casos de glaucoma y neuritis óptica. También mejora la sensibilidad visual en los diabéticos tipo I y II. La dosis recomendada, según los estudios científicos, es de aproximadamente 300 mg por día.

Curcumina

La curcumina es un pigmento amarillo derivado de la raíz de cúrcuma, que tiene numerosas propiedades antioxidantes. En estudios realizados en animales, esta especia inhibe la degeneración de las células de la retina causada por una lesión ocular y, cuando se aplica directamente sobre el ojo, mejora los síntomas del glaucoma.
Lógicamente, no es recomendable hacer tú mismo unas gotas de curcumina para los ojos. Existen modelos de laboratorio, incluso curcumina oral.