Una postura corporal correcta, es garantía de una mejor calidad de vida. Existe diversidad de causas, que podrían derivar en una educación postural negativa y perjudicar así tu salud. El método pilates, es muy eficaz en este sentido, ya que aporta herramientas para mejorar dicha condición y aumentar tu bienestar.

Una mala postura, durante mucho tiempo a lo largo del día, puede provocar unos hábitos posturales incorrectos. Es solo puede traer consecuencias para tu salud y tu calidad de vida. Si un día estás cansado o fatigado y te sientas, es probable que tu espalda no esté en la colocación apropiada, sin embargo tratándose de algo puntual no tendría grandes consecuencias posteriores. Por otro lado, si te sientas delante del ordenador en tu oficina, y tu postura corporal es incorrecta a lo largo de tu jornada, de 5 a 7 días a la semana, es evidente que, con el tiempo, sufrirás las consecuencias.

Método pilates y postura corporal

El método pilates, se centra en conservar la movilidad de la espalda y recuperarla si la hemos perdido. Con el trabajo de la columna, vértebra a vértebra, se fortalecen los músculos profundos y se dota a la persona de una mayor estabilidad. El pilates busca un movimiento orgánico e inteligente. De este modo, es capaz de localizar asimetrías o malos hábitos en nuestra postura, que generen problemas futuros.

Los beneficios del pilates se trasladan directamente a la vida cotidiana. Por ello, si durante la sesión tratamos de fortalecer la musculatura interna de la zona abdominal y lumbar, entre otros, se traducirá en un mayor equilibrio y estabilidad durante el día. El trabajo profundo del core, permite que el núcleo de nuestro cuerpo se mantenga fuerte y trabajado, de forma que la higiene postural experimente una transformación positiva.

Aunque al principio podamos sentir que estamos forzando una postura correcta, con el trabajo de fondo que proporciona el pilates, es cuestión de tiempo que se realice de forma natural y sin esfuerzo.

Conclusiones sobre el pilates y una buena postura corporal

En conclusión, el pilates trabaja la estabilización y el control central que mejoran notablemente la alineación del cuerpo; esenciales para el uso apropiado de los músculos y la realización de las actividades cotidianas. Por otro lado, ayuda a corregir malos hábitos, responsables de la mayoría de nuestras dolencias. Tomando una mayor conciencia del cuerpo, es posible mejorar todos esos hábitos que nos llevan a una mala calidad de vida y una incomodidad mayor en el desarrollo de las actividades cotidianas.