En otras ocasiones hemos hablado de hábitos incorrectos que solemos tener y que dificultan la conciliación del sueño. Sin duda, algo fundamental para dormir correctamente es nuestra postura. Adoptar una mala postura no solo nos hace levantarnos cansados, sino que nos puede provocar dolores físicos y afectar en nuestro humor. Y tú, ¿de qué forma duermes?

Dedicamos un tercio del día a dormir y a lo largo de nuestra vida acumulamos unos 23 años. ¡Casi nada! Es muy importante analizar la postura que adoptamos para descansar e intentar mejorarla con los consejos que te damos a continuación.

¿Qué tal la posición fetal?

Más del 40% de las personas eligen dormir con esta postura, pese a que es la que más arrugas provoca. Se puede decir que es una postura natural que recuerda a cuando estamos en el vientre materno. Produce sensación de protección, nos relaja y ayuda a conciliar correctamente el sueño.
Es una postura ideal para reducir los ronquidos, mejora la respiración y reduce los reflujos gástricos.

Pero no es del todo perfecta. Provoca mucha flexión de la espalda y la cadera, haciendo que permancezcan muy comprimidas. No es nada recomendable si padecemos alguna lesión o dolor en el hombro o la cadera. Además, como decíamos antes, suele aumentar las arrugas el rostro por la presión contra la almohada.

¿Domir boca abajo?

Estamos ante una de las peores posturas para nuestra columna. Al no respetar su neutralidad, nos provoca dolor cervical, lumbar y dorsal debido a que las articulaciones intervertebrales se comprimen. También, al apoyar el peso sobre nuestro abdomen, nos hará sufrir dolores de estómago y reflujos gástricos.

Pese a que no es nada recomendada, es cierto que disminuye los ronquidos y se puede disfrutar de sueños más intensos y profundos.

¿Y boca arriba?

Hemos llegado a una de las más recomendables. Es una postura que mantiene la posición estable y neutral de nuestra columna. Eso sí, los ronquidos estarán al nivel de una orquesta.
Para los más presumidos, es ideal para mantener nuestra cara sin arrugas ni marcas de expresión. Además, evita la flacidez de los pechos y los mantiene erguidos (importante para las mujeres).

¿Duermes de lado?

Es la más recomendable y cómoda para las embarazadas, sobre todo por el lado izquierdo. Para el resto de personas, dormir sobre el lado derecho nos hará tener un sueño más profundo y con menos pesadillas.
Ya sabemos lo complicado que se vuelve el adoptar una postura para dormir cuando estamos embarazadas, pero durmiendo de lado favoreceremos también a la gestación y a la circulación de la sangre.