Realizar ejercicio físico es imprescindible para lograr un buen estado de salud. Suponemos que ya te has encargado de dejar reservado un hueco en tu rutina para el entrenamiento. Pero dinos, ¿estás respetando la fase de recuperación?

En la actualidad, muchas personas van a tope con sus tareas y parecen no tener tiempo para nada más. Es muy importante encontrar esos ratos que nos permitan realizar actividades con las que disfrutemos y nos sintamos bien. Por ello, si has logrado reservar cada día un par de horas para el entrenamiento, debes saber que es muy importante que no tengas prisa al terminar.

Cuando vamos a entrenar, no podemos empezar a cargar peso de golpe. Necesitamos preparar el cuerpo para que poco a poco, y de forma progresiva, se vaya adaptando a la actividad. De la misma manera, cuando terminamos, debemos dejar que éste se tome su tiempo para volver al estado de calma. Independientemente de si corres, pedaleas o nadas, hay que respetar la fase post entreno para evitar problemas de distinta índole.

A menudo te contamos los grandes beneficios que el deporte aporta a tu salud. No obstante, para que estos sean efectivos y puedas disfrutarlos con seguridad, es necesario hacer las cosas bien. De esta manera lograrás el estado de bienestar tan profundo tras una buena sesión de entrenamiento. Así, cuando calcules el tiempo que te llevará la actividad, cuenta también con, al menos, 10 minutos posteriores de recuperación. Acabar la intensa actividad y marcharte corriendo a continuar con la rutina, es un error que podría estar perjudicando a tu salud.

Beneficios de respetar la recuperación tras el entrenamiento

  • Permite que tu corazón retome el ritmo cardíaco habitual y la respiración vuelva a la normalidad.
  • Normaliza tu temperatura corporal devolviéndola a sus niveles óptimos.
  • Disminuye el riesgo de sufrir lesiones.
  • Ayuda a que el organismo retome sus funciones con normalidad tras el ejercicio.
  • Previene el riesgo de sufrir mareos o bajones a causa de una bajada de azúcar o del descenso de la presión arterial.
  • Favorece la recuperación de tus músculos tras haberlos sometido a tensiones.
  • Evita la sobrecarga muscular y devuelven la elasticidad tras el esfuerzo.

¿Cómo devolver la calma al cuerpo tras el entrenamiento?

Es necesario que conforme se acerque el final de la sesión, vayas disminuyendo la intensidad, de manera que el fin del entrenamiento sea progresivo y suave. Una vez concluido, respira profundamente y dedica, como mínimo, 10 minutos a estirar. Los estiramientos te ayudan a liberar la tensión acumulada y evitan el riesgo de sufrir lesiones. En este tiempo, tu respiración volverá a la normalidad, tu ritmo cardíaco se calmará y estarás preparado para volver a tu rutina cargado del bienestar propio del ejercicio físico.