Una buena capacidad de equilibrio es fundamental para una buena calidad de vida. El desarrollo normal de las actividades cotidianas, no se podría realizar correctamente sin una buena condición de equilibrio. Mantener una correcta posición en el espacio y tiempo, es posible gracias a éste.

A lo largo de la vida, debemos intentar mantener nuestra salud en las mejores condiciones posibles. Llevar una alimentación adecuada y saludable; practicar ejercicio de forma regular; prestar la atención que el descanso merece; disponer de una actitud positiva frente a la vida; y sustituir hábitos nocivos por otros más saludables, son los pilares básicos para una óptima calidad de vida.

El equilibrio en nuestra vida

Si bien es cierto que el equilibrio depende de muchos factores, como los neurológicos, del sistema nervioso, o psicológicos, existen aspectos que podemos tener en cuenta para cuidarlo. Éste es imprescindible para la movilidad y el desarrollo de una vida en óptimas condiciones. Mantener el equilibrio, es necesario para una buena autoconfianza e independencia, así como para prevenir caídas que puedan derivar en problemas mayores.

El equilibrio es uno de esos aspectos que no solemos tener en cuenta, hasta que surge algún problema que nos obliga a ello. Mejorarlo mediante la realización de algunos ejercicios, es garantía de seguridad, confianza y satisfacción y, por supuesto, de salud. Las diferentes etapas de las personas, pueden determinar una mayor o menor capacidad, sin embargo, todos podemos trabajarlo para sentirnos firmes sobre la tierra y que nada se interponga en nuestra calidad de vida.

El fortalecimiento de los músculos y un equilibrio mayor

Fortalecer la musculatura de la espalda y el core, proporciona una mayor estabilidad y un centro corporal fijo y contundente. Además, mejora la postura y permite un mayor control sobre el cuerpo en el espacio. Una postura incorrecta, dificulta la sensación de apoyo entorno al núcleo de nuestro cuerpo. De este modo, existe un riesgo mayor de inestabilidad, caídas o descontrol.

Con el paso del tiempo, las personas tendemos a perder masa muscular, por lo que nos debilitamos y somos más susceptibles a desequilibrarnos físicamente. Una musculatura fuerte y trabajada, permite una mayor reacción ante cambios posturales, contratiempos exteriores o la fijación de nuestro cuerpo en el entorno. Unos músculos débiles, pierden la capacidad de reaccionar y responder correctamente.

Si eres una persona concienciada con la necesidad de una buena salud y preocupada por su calidad de vida, no lo dudes. Fortalecer la musculatura de tu cuerpo, te proporcionará herramientas para mejorar tu equilibrio y sentirte joven. No solo vivir más, sino vivir mejor, ese es el objetivo.

Consulta nuestro post sobre ejercicios para mejorar el equilibrio