La alimentación es clave para mantener la salud en un estado óptimo. Además del ejercicio físico, la manera en que nos alimentamos supone un pilar que afecta directamente a nuestra condición física. Las ensaladas, son opciones ideales, ya que resultan nutritivas, hidratantes y muy fáciles de preparar.

Muchas personas cuando piensan en ensaladas, las asocian a platos carentes de sabor, aburridos y poco saciantes. Sin embargo, es una elección que puede resultar muy completa y apropiada, si incluimos de manera consciente los ingredientes necesarios. A continuación, te damos 3 ideas para que tus ensaladas sean súper apetecibles, nutritivas y no puedas resistirte a ellas.

3 Ideas para preparar tus ensaladas

1. Ensalada de legumbres

Para muchos, incluir garbanzos o lentejas a sus ensaladas resulta incomprensible. ¿La razón? No la sabemos, ya que introducir una porción de legumbres en tus platos resulta de lo más nutritivo y beneficioso. Así que no esperes más, vierte un puñadito de lentejas o garbanzos en un bol y añade cebolla troceada, tomate, lechuga, atún y unas aceitunas. Como aliño un chorrito de aceite de oliva virgen extra, limón y/o vinagre.

2. Ensalada de aguacate, huevo y fresas

Si eres de los que no se atreve a innovar y a crear en la cocina, seguro que te sigue resultando extraño añadir fruta a tus ensaladas. Seguro que en cuanto lo pruebes, se convertirá en un ingrediente imprescindible. Utiliza varios tipos de lechuga, espinacas, rúcula, canónigos… Añade un aguacate, un huevo hervido y unas fresas para aportar una dosis de color y nutrientes adiciones. Crea tanto color como se te ocurra. Alíñalo con un chorrito de aceite de olvida virgen extra y espolvorea tu plato con frutos secos troceados y semillas. ¡No te podrás resistir! Puedes incorporar, además de las fresas, otros frutos rojos como los arándanos o las frambuesas.

3. Ensalada con pollo, queso y piña

Sobre una buena cantidad de hoja verde, añade unos trocitos de pollo hecho a la plancha o al horno y unas láminas de queso. Atrévete con la piña, ya que tiene muchas propiedades, y añade cualquier ingrediente que tu creatividad te demande. Las semillas de calabaza y girasol son siempre un condimento perfecto para las ensaladas, así como los frutos secos o los germinados.

Otras opciones como base de tus ensaladas

Aunque hemos hablado de ensaladas muy ligeras, hay muchísimas opciones para utilizar como base de éstas. Ensalada de quinoa, de patatas, de pasta, de arroz… Hay tantas opciones como ingredientes en tu cocina. ¡Eso sí! No caigas en ciertas tentaciones como salsas o condimentos altos en grasa como el bacon, entre otros… Recuerda que cualquier verdura que encuentres en tu nevera es una buena opción, tanto en crudo como cocinada, si el alimento lo requiere. Hazlas de carne o marisco, frías o calientes, vegetarianas… ¡Sé creativo!