La hipoxia intermitente, ¿para qué sirve?

La hipoxia intermitente es algo que mucha gente practica en la actualidad sean o no deportistas profesionales como escaladores, ciclistas, montañistas, nadadores, etc. Una técnica muy utilizada que consiste en educar al cuerpo para que funcione igual en condiciones de oxígeno poco favorables. Podemos hacerlo de forma natural o artificial, y ambos casos los beneficios son los mismos.

Si queremos saber qué es la hipoxia intermitente, entonces este texto nos interesa. A lo largo de las líneas que componen este texto vamos a descubrir qué es la hipoxia intermitente, cómo se hace, para qué sirve, quienes pueden hacerla, qué beneficios aporta y mucho más.

Una práctica que se ha normalizado, aunque sigue siendo algo exclusiva de varias modalidades deportivas de élite parta sacar el máximo rendimiento del deportista. No tenemos que tener miedo, lo que tenemos que hacer es ponernos en manos de profesionales de verdad y expertos en el campo, siempre que previamente hayamos consultado a nuestro médico si todo está bien y nos lo autoriza como actividad segura para nosotros.

La hipoxia intermitente no es ningún juego y no se recomienda empezarla por nuestra cuenta sin un seguimiento profesional, sin la maquinaria adecuada y sin los conocimientos necesarios. Recordemos que se trata de privar de oxígeno a nuestro cuerpo, algo que puede tener ciertas consecuencias negativas si se realiza mal.

Qué es la hipoxia intermitente

Puede parecer una ironía, pero todos conocemos las ventajas de respirar, seguir vivos, y también sabemos que la falta de oxígeno tiene consecuencias graves, desde daño cerebral hasta la muerte, pues ahora intentemos pensar en aguantar la respiración de forma consciente y mecanizada.

Realmente, la hipoxia intermitente no es privar de oxígeno al cuerpo, ya que eso es aguantar la respiración, sino que se trata de seguir respirando «con normalidad», solo que se hace con un tipo de aire modificado para entrenar al cuerpo.

En pocas palabras, la hipoxia intermitente es privar, de forma intermitente, al cuerpo de una respiración normal. En nuestras respiraciones hay un 21% de oxígeno (aunque en sangre es el 100%), pero con la respiración mecanizada para lograr la hipoxia intermitente hay menos del 20% de oxígeno. Parece poca diferencia, pero se nota bastante, por eso es recomendable hacer el proceso siempre guiados por profesionales y con el visto bueno de nuestro médico.

En nuestras respiraciones no solo hay oxígeno, también hay CO2 y es bastante beneficioso para nuestro organismo. Además, creemos que cuanto más oxígeno respiremos, mejor, y no. El CO2 ayuda a proteger nuestras neuronas y es el que produce esa sensación de relajación cuando respiramos hondo y con calma y aguantamos la respiración lo máximo que podamos.

Una mujer usando un oxímetro

Cómo se entrena

Podemos entrenar aguantando la respiración e ir entrenado el cuerpo para que sea capaz de trabajar sin tener que estar respirando constantemente. Es aun técnica un poco agobiante y precisa de mucha práctica, desarrollo y paciencia. Nosotros no la recomendamos. Sin embargo, si queremos realizar un entrenamiento hipóxico, podemos acudir a algún centro especializado, o algún gimnasio muy profesional donde cuenten con máscaras de entrenamiento.

A decir verdad, no hay que confundir la máscara de hipoxia con las máscaras de entrenamiento. La primera, son máscaras que reducen la concentración de oxígeno por debajo del 21% y mientras podemos estar en reposo (hipoxia en reposos) andado, haciendo deporte (hipoxia en ejercicio), e incluso existen tiendas de campaña de hipoxia para ayudar con el insomnio (hipoxia nocturna).

Las máscaras de entrenamiento, también conocidas como máscara de altitud o elevation training mask, son mascarillas que intentan simular condiciones de gran altitud y con poco oxígeno. El problema es que estas máscaras no logran el efecto deseado, por eso es mejor entrenar con máquinas de hipoxia.

Existe un ejercicio de hipoxia intermitente que es muy conocido y se trata del Método RSH que consiste en hacer un Sprint con la máquina de hipoxia al máximo y después descansar hasta 5 minutos.

Ventajas más conocidas

La hipoxia intermitente está llena de ventajas siempre y cuando la realicemos de forma consciente, legal y acompañada por profesionales. Se trata de una práctica habitual en deportistas de élite de diferentes modalidades deportivas a lo largo y ancho del mundo.

Con la hipoxia intermitente aprovechamos mejor el oxígeno que captamos y conseguimos crear una mejor eficiencia durante el tiempo de entreno. Aunque parezca contradictorio, nuestro organismo es capaz de entrenar con mayor dureza en un ambiente con bajo nivel de oxígeno. Con esto se consigue un entrenamiento más fuerte en menos tiempo, de ahí la eficiencia que comentábamos antes.

Existen otras ventajas de entrenar con hipoxia y es que se reduce la carga de entrenamiento, es decir, que un entrenamiento en estas condiciones especiales mantiene y aumenta la condición cardiovascular, pero reduce la carga mecánica, de ahí que el entrenamiento con hipoxia ayuda en la recuperación de lesiones.

  • Mejoramos el rendimiento.
  • Aumentamos la potencia.
  • Se mejora la capacidad anaeróbica.
  • Adaptación a nivel celular.
  • Se reduce la fatiga.
  • Nos entrena de cara a una sesión con altitud.
  • Somos más eficaces con el entrenamiento. Menos tiempo y más esfuerzo.
  • Aumenta la quema de grasas
  • Mejora la condición cardiovascular y pulmonar.
  • Se evita la adaptación a una misma altitud.
  • Sirve como complemento al entrenamiento habitual.

Un hombre haciendo spinning aguantando la respiración

Beneficios principales

Realizar hipoxia intermitente es beneficioso, lo hagamos en reposo, para dormir o mientras realizamos ejercicio físico. A continuación, vamos a repasar sus principales beneficios para convencernos de la importancia de adaptar el cuerpo a otras condiciones de oxígeno que no son las habituales.

El oxígeno ya sabemos que es un bien muy preciado y que sin él la vida no es posible, al menos de momento, dentro de 2.000 años, ya veremos. Entonces cuando la cantidad de oxígeno baja, la metodología de entreno no debe cambiar, sino no se logran los objetivos ni las ventajas que hemos comentado antes.

Lo que es obvio es que cuando disminuye el oxígeno, también lo hace la capacidad para mantener cierta intensidad en la práctica deportiva, de ahí que muchos entrenen en hipoxia intermitente, para que esa reducción de la intensidad sea lo más mínima posible.

  • La energía que se produce es utilizada de forma eficiente.
  • Aumenta la densidad de las venas, capilares y arterias.
  • Aumenta el volumen respiratorio.
  • Hay una mejor adaptación al esfuerzo físico en condiciones normales.
  • Aumento de hemoglobina.
  • Sube el VO2 y el número de mitocondrias.
  • Se reduce el sobre esfuerzo en condiciones normales (tras la adaptación a la hipoxia).
  • Mejoramos la resistencia física.
  • Nos recuperamos mejor de las lesiones (no graves y que requieran reposo absoluto).
  • En relación al punto anterior, si nos ayuda a recuperar la forma rápido tras una lesión.
  • Aumenta la oxigenación del cerebro.
  • Se reduce el estrés.
  • Nos ayuda a dormir más y mejor.
  • Potencia nuestro sistema inmunológico.
  • Baja los niveles de azúcar en sangre.
  • Nos ayuda a bajar de peso mejor y más rápido.
  • Reduce la tensión arterial.
  • Tiene efecto diurético.
  • Ayuda en patologías como párkinson, Alzhéimer, impotencia sexual, etc.
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