El cuerpo humano está compuesto por agua en un elevado porcentaje. Hidratar muy bien el organismo es imprescindible para gozar de una buena salud y para contribuir al correcto funcionamiento de nuestros órganos. Hay muchas señales que nuestro cuerpo puede lanzarnos, para advertirnos de que  no estamos tomando suficiente agua.

¿Alguna vez habéis escuchado eso de no esperar a tener sed para beber? Es recomendable ingerir alrededor de 2 litros diarios de agua, aunque este dato varía en función de algunos factores como el ejercicio físico que se realice, la estación del año en la que nos encontremos, etc.

¿Cómo puedo saber si me estoy hidratando bien?

Hay muchos síntomas que determinan una leve, moderada o severa falta de hidratación.

Cuando nuestro cuerpo se encuentra levemente deshidratado, envía señales como sensación de sed, dolor de cabeza, cansancio o somnolencia. Cuando la falta de agua aumenta y la deshidratación pasa a ser moderada, se dificulta la capacidad de concentración, se adormecen las extremidades e incluso podemos notar calambres musculares. En este rango, podemos apreciar un descenso fuerte de energía que nos incapacita para realizar las actividades diarias de una forma eficiente. Cuando la deshidratación alcanza un carácter severo es necesario acudir a un profesional.

Por este motivo debemos controlar la cantidad de agua que tomamos y no esperar a tener ninguno de los síntomas mencionados, ya que estos denotan, en mayor o menor medida, un estado de deshidratación.

¿Cómo contribuye el agua a nuestro organismo?

Riñones

Los riñones, necesitan agua para poder filtrar la sangre correctamente y eliminar las sustancias de deshecho a través de la orina.

Corazón

Tomar agua con la frecuencia necesaria, ayuda a mantener constante la cantidad de sangre que circula por nuestro cuerpo. Este hecho es imprescindible para que el corazón funcione bien y para tener la tensión en los niveles adecuados.

Cerebro

Beber agua contribuye a una capacidad de concentración óptima, a mantener la memoria en buen estado y tiene una gran influencia en el estado de ánimo. Esto se debe a que mantener una buena hidratación, es vital para que el cerebro reciba suficiente sangre con oxígenos y nutrientes, y funcione a pleno rendimiento.