La Organización Mundial de la Salud siempre ha aconsejado que se realicen 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de actividad vigorosa a la semana. Si quieres ser saludable, uno de los grandes factores es ser activo en tu día a día. Pero seguro que, si eres perezoso, te habrás preguntado si sacar al perro o ir andando al supermercado cuenta como actividad física.

Lo cierto es que un reciente estudio sugiere que la actividad de baja intensidad también cuenta. Pasear a tu perro, lavar los platos, pasear por el aeropuerto esperando a que llegue tu avión; todo cuenta, incluso si lo haces durante unos minutos o unos segundos.

Ser activo reduce en un 41% las posibilidades de morir prematuramente

La investigación fue publicada en el British Journal of Sports Medicine, y contó con la participación de un grupo de poco más de 1.500 hombres que primero aportaron información sobre salud y estilo de vida a finales de la década de 1970, y luego en 2016. Los investigadores investigaron las conexiones entre el comportamiento sedentario, las diferentes intensidades físicas, la actividad y el riesgo de muerte prematura. Los participantes tuvieron que llevar dispositivos de acondicionamiento físico para registrar la intensidad y la duración de la actividad diaria durante al menos tres días.

Como muchos estudios previos, se comprobó que había un vínculo entre ser sedentario y tener más probabilidades de morir a una edad más temprana que otros participantes. Pero en lo que respecta a la intensidad de la actividad física, no hubo mucha diferencia, según el coautor del estudio I-Min Lee.

Las personas que lograron 150 minutos de ejercicio físico en ráfagas esporádicas, tenían un 41% menos de probabilidades de morir durante el seguimiento de cinco años que aquellos que no alcanzaron la cantidad recomendada; mientras que aquellos que alcanzaron 150 minutos en incrementos de ejercicio de 10 minutos o más, redujeron el riesgo de muerte prematura en un 42%.

«Básicamente, toda actividad es útil, no solo la actividad de mayor intensidad realizada en sesiones de al menos 10 minutos«, dijo. «Las pautas de actividad anteriores requerían este mínimo de 10 minutos, pero la nueva evidencia científica como este estudio indica que todos los recuentos de actividad«.

El estudio podría necesitar ampliar su muestra, ya que solo se centró en hombres mayores, pero Lee asegura que también se aplica a las mujeres y a las personas más jóvenes. Existe una evidencia acumulada de que moverse más, incluso aunque sean explosiones súper cortas de actividad de intensidad baja a moderada, puede aportar una gran variedad de beneficios, sobre todo en las personas mayores.

No solo se reducirá el riesgo de muerte prematura, como sugiere esta reciente investigación, sino que investigaciones anteriores han descubierto que incluir más movimiento también reduce el riesgo de demencia y depresión, aumenta la densidad ósea y reduce la incidencia de caídas potencialmente graves, entre muchas otras ventajas.