Es muy difícil dar nociones generales de un estilo de vida saludable, puesto que no existe una clave para que todo el mundo esté en su peso ni se pueda agarrar a un tipo de entrenamiento u otro. Mucho se habla de que “somos lo que comemos” o de que para bajar de peso es fundamental el entrenamiento de fuerza. Sí, lo es, ¿pero quieres mantener un estilo de vida saludable a largo plazo o tan solo para conseguir un objetivo?

Someternos a una dieta con restricciones de alimentos y calorías o a un entrenamiento que no nos gusta, no solo nos frustrará, sino que nos incitará a abandonar y volver a nuestro estilo de vida anterior. Queremos que aprendas que no solamente somos lo que comemos y que aunque la alimentación es importante, no es el único factor que te hará mantenerte en tu peso o estar sano.

Factores fundamentales: descanso, alimentación y entrenamiento

¿Qué significa estar saludable? ¿Te lo has preguntado alguna vez?

Lógicamente, tener una dieta equilibrada nos ayuda favorablemente a mantenernos sanos. Pero no es el único factor que influye en este estilo de vida; el descanso y el entrenamiento también forman parte de este triángulo. En cuanto uno de los tres falla, te aseguramos que repercute negativamente en cualquiera de los otros dos.

tener una vida sana

Descanso

Los expertos son muy insistentes con que debemos descansar unas 7 u 8 horas al día, será por algo, ¿no?
Es muy complicado asegurar que llevamos un estilo de vida saludable porque entrenamos cada día y estamos sometidos a una alimentación variada, pero tan solo descansamos 4 o 5 horas.

Quizá ese corto descanso puedas realizarlo de forma puntual por algún imprevisto, pero te aseguro que a corto plazo afectará en tu entrenamiento y alimentación. Al permanecer más tiempo despierto, necesitarás más comida y seguramente acudas a productos poco saludables para paliar el cansancio. Evidentemente, estando bajo de energías, tu rendimiento deportivo será mucho peor; pudiendo lesionarte con facilidad y no progresando en tus objetivos.

Entrenamiento

Cada uno de estos factores están enlazados entre sí. Cuando realizamos alguna actividad física, estamos favoreciendo a que nuestro descanso sea mejor. Así como nuestra alimentación también influye directamente en nuestro rendimiento deportivo y en la evolución de los objetivos físicos.

Alimentación

Estoy segura de que es el factor que más preocupa a aquellos que dicen llevar un “estilo de vida saludable”. Piensan que comer sano es equivalente a estar sano. Y como has podido comprobar, no es así.

Antes de pararte a pensar si la fruta o los hidratos engordan por la noche, ¿por qué no planeas cómo debe ser la alimentación para el resto de tu vida? ¿Soportarías estar todos los días sin comer fruta de noche aunque se te antoje?

¿Existe un estilo de vida saludable igual para todos?

Un estilo saludable se basa en no obsesionarnos con las mejores “pautas” y adaptarlo a nuestras capacidades.

Por ejemplo, habrás escuchado que el entrenamiento de fuerza es genial para perder grasa. ¿Lo es? Sí, por supuesto, pero puede resultar amargante para alguien que huye de levantar pesas y contar repeticiones. Lo ideal es encontrar un entrenamiento que pudieras realizar gustosamente durante el resto de tu vida; que nada suponga una obligación. Al igual debes hacer con la alimentación.

Toma los tres factores clave y piensa cómo puedes adaptar tu vida a ellos.