Tanto si eres deportista como si no, el descanso es fundamental para rendir al cien por cien cada día. El problema surge cuando determinados factores influyen en tu sueño y te descuadran el descanso hasta sufrir insomnio. Son muchas las personas que no logran dormir bien y, frente al agobio de ver pasar las horas sin conciliar el sueño, realizan errores que empeoran la situación.

Te contamos algunos errores que seguro que cometes o has cometido. Si ocurren de manera puntual no es tan preocupante, pero considerarlos un hábito puede jugarnos una mala pasada.

¿Te tomas una copita?

Usar el alcohol para conciliar el sueño es un hábito que realiza el 20% de los estadounidenses, según la National Sleep Foundation. Todos sabemos que esta sustancia produce una sensación de relajación que muchos usan para dormirse más rápido, el problema es que la calidad del sueño no será nada buena.
El alcohol afecta a la fase REM del sueño, interrumpiendo el sueño profundo y haciéndote levantar para orinar. .

 

¿Y pastillas?

Vale, alcohol no, ¿pero y pastillas? Muchas personas usan medicamentos tranquilizantes para dormir mejor. La realidad es que estos químicos no mejoran la calidad de tu sueño, por lo que es probable que aun tomándolas te despiertes cansado.

Además, hay estudios que demuestran que algunas pastillas para dormir tan solo logran hacerlo con escasos minutos de diferencia antes de que lo harías sin tomarlas. El principal problema de usar medicamentos para dormir es que podemos coger costumbre y ser incapaces de descansar de forma natural.

Te levantas de la cama porque no puedes dormir

Este error es bastante común debido a que la creencia popular siempre nos ha aconsejado aprovechar el tiempo hasta que nos entre sueño. Más de uno ha estado 20 minutos intentando conciliar el sueño y se ha levantado desesperado para ponerse a leer o ver la televisión, ¿verdad?

Hay expertos que aseguran que, aunque no consigamos dormir, ese tiempo que dedicamos a descansar de cualquier actividad es beneficioso para nuestro cuerpo. No estaremos perdiendo el tiempo sin dormir, puesto que nuestro organismo también ve reducido sus niveles de cortisol.

Miras el reloj cada 10 minutos

Para algunas personas, dormir es una carrera contrarreloj. Tu alarma del móvil te avisa, antes de apagarlo, de que te quedan siete o seis horas para despertarte. Ahí comienza el agobio. Empiezas a darle vueltas a que vas a dormir poco, te pones a pensar en lo que tienes que hacer mañana y vuelves a mirar el reloj. Como consecuencia, te amargas sabiendo que ya te queda menos tiempo y tu sueño no hace acto de presencia.

Lo recomendable es quitar los relojes cercanos a ti y poner la alarma en una zona de la habitación que no te haga mirarla cada diez minutos. Asimismo, silencia las notificaciones de tu móvil y pon la pantalla mirando hacia la mesa para que los destellos no te despierten.

 

 

 

No cuentes ovejitas

 

¿Has empezado por una oveja y has terminado con toda España llena de este animal? Seguro que sí, y además sin obtener resultado positivo. Aunque las ovejitas sean unos animales entrañables, estas realizando cuentas provoca que nuestro cerebro siga activo.
Es mejor que pienses en planes idílicos, en tus vacaciones perfectas o en cualquier cosa que te haga relajarte (y que no sea cuantitativo). Olvida contar animales, árboles o pelotas de tenis, ya que al final acabará provocándote ansiedad.