Aprende a relajarte con estos ejercicios de respiración

A veces una mala noticia, o una muy buena que llevábamos tiempo esperando, un correo del trabajo, una ruptura, un fallo, un suspenso, algo puede hacernos perder la estabilidad y empezamos a sentir que el mundo se abre bajo nuestros pies. Ahí aparece la ansiedad, la hiperventilación, la taquicardia, el miedo y todo. Es ahí como necesitamos relajarnos y volver a tomar el control. Vamos a explicar los mejores ejercicios de respiración para volver a nuestro estado original.

Controlar nuestra respiración es bastante más importante de lo que podemos creer. Se trata de dominar nuestro cuerpo y conseguir relajarnos cuando aparece una casusa, o no, que nos altera.

Perder la compostura, sentir ansiedad de repente, los nervios por una actuación, la rabia por un suspenso o las ganas de gritar por recibir esa noticia que tanto tiempo llevamos esperando, son momentos que nos estabilizan y nuestra mente se apodera de nosotros. Gritar de alegría siempre es bueno, igual que llorar para expresar, pero a veces perdemos el control y sufrimos las consecuencias como la taquicardia o la hiperventilación.

Conocer los principales ejercicios de respiración, nos ayudará a sentirnos más capaces y estables tras perder el control. No tenemos que sentirnos avergonzados, solo son respuestas de nuestro cuerpo y la respiración es una solución.

Si vemos que nos atropellan las emociones, que sentimos mucha ansiedad y que no logramos controlar nuestra respiración, que somos torbellino o montaña rusa de emociones y ya se nos va de las manos, lo mejor es ponernos en manos de un especialista.

Mejores técnicas de respiración

Vamos a aprender a hacer respiraciones de calidad que conseguirán reducir al mínimo nuestro estado de nerviosismo. Hay que hacerlo bien y lentamente, de lo contrario no funcionará, o no lo hará tan bien como se espera.

Una mujer mirando un prado

Respirar hondo

Es el ejercicio que todos hemos hecho alguna vez y el que suele solucionar la mayoría de situaciones de estrés, miedo, ansiedad, las rabietas de los niños, los ataques de histeria, etc. Un método fácil, rápido y sencillo para todos.

Consiste en respirar por la nariz muy profundamente hasta que nuestros pulmones se llenen y soltar por la boca muy poco a poco. Debemos repartirlo unas 3 o 4 veces para que haga efecto en nuestro organismo. Pasaremos a sentirnos más tranquilos y más n paz con nuestra mente.

Respiración diafragmática y abdominal

Un ejercicio apto para todos y que nos va a ayudar a canalizar ese estado de nerviosismo y descontrol que tenemos encima ahora mismo. Si elegimos diafragmática tenemos que notar cómo se infla nuestro tórax.

Para hacerlo bien, tenemos que tumbarnos o sentarnos, la cuestión es estar cómodos. Inspiramos por la nariz hasta llenar los pulmones lentamente, aguantamos el aire unos segundos y soltamos por la boca lentamente.

Si elegimos abdominal, se hace igual, y tenemos que notar como nuestra barriga se infla con la entrada de aire y se vacía con la expulsión de éste. Con ambas conseguimos reducir los latidos y bajar el nivel de estrés o ansiedad.

Hacer respiraciones completas

Se trata de mezclar las dos técnicas anteriores en un solo ejercicios de respiración con el que lograr la calma más absoluta. Esta técnica también es sencilla y apta para todo aquel que lo necesite.

Se precisa de comodidad, es decir, debemos sentirnos cómodos. Para empezar, tenemos que vaciar los pulmones al máximo y ahora aguantamos la respiración unos segundos y empezamos a inhalar lentamente. Primero tenemos que llenar llena la cavidad abdominal y seguidamente la cavidad toráxica. De manera que todo se infle de aire y soltamos lentamente por la boca.

Aguantamos la respiración unos pocos segundos y repetimos. Así hasta que logremos calmarnos y continuar unas 3 veces más.

Un hombre tumbado haciendo ejercicios de respiración

Respirar por la nariz

Consiste en alternar las fosas nasales, es decir, taparnos una y respirar solo por la que queda libre, y cuando vamos a expulsar el aire, alternar la fosa nasal. Esta técnica se usa mucho con niños y en yoga. Con los niños es para saber si existe algún tipo de problema de salud que les impida recoger gran cantidad de aire con una sola fosa nasal.

Suele ser muy eficaz en momentos de agobio como exámenes, reuniones, problemas personales, etc. Se deben realizar varias repeticiones, y si sentimos que los pulmones no se llenan bien, es hora de visitar al médico.

Técnica de la respiración de fuego

No, no hay fuego por ninguna parte, es simplemente el nombre que se le dio al ejercicio. El ejercicio comienza por inhalar lentamente y después exhalamos muy rápido forzando el abdomen. Se debe hacer un máximo de 10 veces.

Con esta respiración sentiremos energía, y es perfecta para esos momentos de tristeza y bajón en los que creemos que no podemos más con ese tema, con el día de hoy, o con lo que nos suceda. Hay que hacerlo con mucho cuidado, ya que puede dar lugar a hiperventilación e incluso dolor en el abdomen.

Ejercicios de respiración contra la ira

Los ejercicios de respiración nos alivian hasta algunos dolores, incluso, pero cuando sentimos ira, también podemos liberarnos de esas malas energía y continuar con nuestras tareas y nuestro día y dejar atrás todo lo malo.

Son unas respiraciones muy concretas. Hay que inhalar despacio y soltar rápido y con fuerza vaciando los pulmones hasta que ya no quede nada y volvemos a repetir. Es similar a la anterior, así que cuidado porque es un ejercicio que da energía y si se hace mal puede causar dolor.

Una mujer relajada en una terraza

Mente en blanco

Nos tumbamos acomodamos, respiramos lento y profundamente hasta relajarnos al máximo. No pensamos en nada y obviamos todo a nuestro alrededor. Normalmente alguien debe guiarnos y colocarnos mentalmente en un lugar agradable que nos permita llegar a ese punto de relajación mental y visualizarnos a nosotros mismos en ese paisaje.

A veces se usa con el fin de visualizarnos a nosotros mismos consiguiendo aquello que tanto deseamos y por lo que tanto luchamos como terminar la carrera, curarnos de una enfermedad, tener un trabajo nuevo, etc.

Relajación progresiva

Una técnica muy compleja que une cuerpo y mente. Tenemos que tumbarnos y mediante respiraciones profundas, vamos tensando y relajando todos los músculos, desde los pies hasta el cuello. No es fácil, en absoluto, y necesita mucha práctica, como la técnica anterior, pero cuando se logra alcanzamos el cielo de la relajación gracias a la respiración y al control de nuestra mente y cuerpo.

Ha de hacerse de forma guiada por un profesional, ya que puede causar hiperventilación calambres, mareo, hormigueo, etc. Esta técnica no es un juego, es algo más serio.

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